headerphoto

Restitución


He escrito varias veces que el acto de la entrega de las gorras de Mintz a los familias de 5 informantes de Los anarquistas de Casas Viejas tiene una gran significación y calado.  Estoy convencido de que el hecho de que se le haga un homenaje a gente sencilla, del pueblo llano, por no rendirse y contar su forma de ver la vida es un acto relevante. Por varias razones. Primero porque me parece que sirve para que no se apague el rescoldo. No sé si es casualidad que los tres jóvenes que se caracterizan por su actividad y buen hacer en experiencias como la televisión por internet o la radio local sean descendientes de estos luchadores y resistentes. O que en dos blogs del pueblo aparezca anunciado el acto como momento especial para mi familia. O el hecho de que todos los que conocemos a descendientes de estos familiares nos consta su implicación en la cultura y la sociedad organizando y participando en todo tipo de actos, escribiendo libros, reivindicando la dignidad y la memoria  o luchando siempre de una forma activa por conseguir un mundo mejor. Precisamente igual que estos familiares que el sábado homenajeamos. Me parece que más que casualidad hay causalidad y que las leyes de Mendel siguen teniendo su vigencia.


En segundo lugar, para reafirmar una vez más la importancia de lo colectivo. Es verdad que sin Jerome Mintz no conoceríamos el mundo de Casas Viejas de la primera mitad del siglo XX, también de la segunda, pero no es menos cierto que sin la decisión, la colaboración y la implicación de sus informantes, estos cinco y más, tampoco hubiera llegado ese universo a nosotros. En tercer lugar, me da la impresión que el acto del sábado tiene un cierto carácter de restitución digno de destacar. Durante muchos años hubo que esconderse por pensar de una determinada manera, durante mucho tiempo ellos y los suyos estuvieron marcados por luchar por unos determinados ideales, durante una larga etapa de su vida pagaron las consecuencias que azotan a los perdedores. El homenaje del sábado de alguna forma servirá para restituir una dignidad que nunca debió perderse y reconocer una lucha y una resistencia que ha sido tapada y escondida. Hay muchas historias concretas de acoso, de silencio, de represión detrás de estos resistentes y sus familias. Por lo que sé estas se han tomado el acto del sábado como un evento festivo y motivo de gran alegría, sirviendo además para juntarse varias generaciones de familiares. Y no me extraña, porque ellos, pues el tiempo ha pasado directamente en sus propias carnes,  son verdaderamente los que entienden la significación y el calado del homenaje.

 En un  audio que vamos a escuchar en el acto, el de Paco Estudillo, podremos oír refiriéndose a los Sucesos del 33 como:"Ahora mismo esas cosas las vemos muy disparatadas. Pero si nos situamos en el plano en que estaba viviendo España en aquellos momentos las cosas cambian... En ese ambiente se concibe mejor los movimientos que hubo en aquellos tiempos que a la distancia de cuarenta años..." En el audio de Pepe Pareja que también vamos a escuchar en el acto contando como después de llevar 25 años unido a María Márquez en amor libre lo obligaron a casarse por lo civil y por la iglesia, si quería salir de la cárcel a principios de los cuarenta dice: "El to era desbaratar la obra y salir ellos con sus intentos". Claro que lo consiguieron, pero la convicción de que se trataba de una batalla y que la guerra de la vida diaria continua es parte de la significación y el calado del acto del 9 de febrero a las 11,30 de la mañana en la antigua Casa de la Cultura y próximo Centro Cultural Jerome Mintz.

0 comentarios: