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El Seminario de San Bartolomé de Cádiz.

En la actualidad hay IES, becas y ambiente para que, pese a la crisis, pueda cursar estudios todo el que quiera ¿?, pero hubo un tiempo muy cercano que no era así. El Seminario de San Bartolomé de Cádiz fue la salida para muchos benalupenses que querían estudiar y  que ni las infraestructuras en el pueblo (no había instituto), ni las circunstancias económicas familiares permitían hacerlo de otra forma. En el pueblo no había ni medios, ni recursos y aquellos que no pertenecían a las escasas familias que podían costearle a los hijos una educación en una institución privada tenían que buscarse alguna salida. Es frecuente el caso de familiares de comerciantes o industriales que estudiaran en Campano, Campillos, Lebrija, Utrera..., para otros provenientes de familias con menos recursos la única salida para continuar sus estudios  fue el ingreso en el Seminario de Cádiz.
En esta fotografía de la primavera de 1963 aparecen José Luis Pérez Ruiz (que luego no fue cura, pero si santo) y Javier Fajardo de Puerto Real. La fotografía se realizó en el Seminario de San Bartolomé de Cádiz, en un patio con peces de colores en una fuente. Ambos estudiantes aparecen con sotana, alzacuellos y una beca. La foto es un regalo que le hace Javier a José Luis, ya que el padre del primero era fotógrafo y fue a visitar al hijo. Ese es el motivo de la foto.
El primer caso que tengo documentado es el de Ángel Guillén. Dice Mintz en Coplas de Carnaval: “El padre de Ángel había tenido un bar en la calle Medina y, por un tiempo, también un taxi, pero murió cuando Ángel era joven. Para obtener una educación, Ángel se matriculó en el seminario y estudió para cura. El seminario no era un camino extraño para un muchacho pobre ávido de ir a la escuela. Sin embargo, antes de hacer sus votos, Ángel abandonó sus estudios religiosos y se convirtió en un maestro. Como probaron los acontecimientos, Ángel tenía más interés en los pocos días del carnaval que en los cuarenta días de Cuaresma”. A él le siguieron muchos como Mañez, que luego fue cura, Paco Ríos, José Luis Pérez “Santo”,  que entraron con la mediación del Padre Muriel o Bernardo Cózar, Francisco González Cabaña, Nicolás Pérez, Manolo Guillén, Pepe González, Paco Córdoba, Antonio Rodríguez Cabañas, Diego Cózar, Antonio Marín… que lo hicieron con la ayuda de la madre Ángeles, ya que el bachillerato radiofónico, paso previo, lo habían cursado con las monjas. Rafael Román en crónica de una generación le dedica un apartado a su estancia en el Seminario. Dice así: “Mi vida en el seminario de San Bartolomé de Cádiz había sido algo así como “mitad monje, mitad soldado”. Nos levantábamos a las seis o seis y media de la mañana con una sensación que luego tuve también en el servicio militar, que nos despertaban a la misma hora para no hacer nada útil en todo el día. Nos teníamos que duchar con agua gélida a horas bien tempranas, lo que me llevaba a rehuir los días de invierno la inmersión completa en la ducha y cumplir con la cabeza y los pies y salir corriendo de semejante martirio por el Señor”
Nombra Rafael Román en el citado libro a una serie de personas que estuvieron con él en el Seminario de San Bartolomé que da una idea de lo que significó este para la transición en la provincia de Cádiz: “Ramón Vargas Machuca (que fue diputado del PSOE), Jesús Maeztu, de Medina (defensor del Pueblo de Andalucía)… Hice además muchos amigos como Paco Melero, Antonio Torrejón, Pepe Arana…Sebastián Saucedo, José Luis Pérez Ruiz, Agustín de la Flor… y muchos otros, pero, salvo a los que se dedicaron a la política- que ha sido bastantes, medio PSOE-, a la mayor parte, con contadas excepciones, no los volví a ver nunca más y no sé por dónde van sus vidas y sus pensamientos”.
Los benalupenses que estuvieron en el seminario no siguieron estudios de teología, en su inmensa mayoría, casi todos cursaron estudios relacionados con la educación. También, posteriormente, han estado relacionados con actividades ligadas al compromiso social y político. Como dice Rafael Román en el libro citado: “Del “engagement” (que decíamos entonces) social muchos pasaron al compromisito político. Por allí desfilaron muchos que luego serían dirigentes políticos del PSOE, también del PCE y otros partidos de izquierda”.
Hoy sigue habiendo familias que optan por un colegio o instituto privado "de prestigio" para la educación de sus hijos a cambio de lo cual tienen que hacer un gran reembolso, pero la gran mayoría de la población puede acceder a una educación secundaria de calidad, gratuita y pública sin tener que desplazarse de su localidad. Por lo menos hasta día de hoy.
La primera fotografía pertenece al libro citado de Rafael Román

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