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Lo que ha venido



Este vídeo arrasa en las redes sociales y se comenta en los programas de radio. Esta mañana, en el programa de Javier Del Pino  "A vivir que son dos días" los humoristas gráficos han centrado su charla sobre él. Se habla de como la sabiduría popular y el sentido común preveían ya en el 2007 el desastre al que nos encaminábamos, de como se confunde la ciencia económica con economizar, ahorrar o se centran en las consecuencias de esas malas prácticas, los desahucios (se escribe de esta forma tan rara, porque es una palabra compuesta del prefijo "des" y del verbo ahuciar, que significa esperanzar o dar esperanza).
Llama la atención de que pese a que ven la situación de esa época con mucha preocupación, en todo momento dejan claro que la situación es mucho mejor que la etapa en la que a ellos les tocó vivir. Y en esa cuestión es en la que me voy a centrar en el artículo de hoy. ¿La crisis por la que estamos atravesando impone una situación económica peor que ninguna de las anteriores vividas? ¿O pese a la recesión actual seguimos viviendo mejor que las generaciones que nos precedieron?. En Benalup-Casas Viejas ha habido mucha gente que le han quitado la casa o ha tenido que entregar el coche, hay 1622 parados a fecha de 31 de octubre, cuando en el 2005 había 275 parados, las tiendas, los bares... están sufriendo las consecuencias, soportando unos bajísimos niveles de consumo. Es rara la conversación larga que no toca el tema general de la crisis y casos particulares de gente que no puede hacer frente a determinada deuda, comprarle el bocadillo al hijo o posibilitarle que siga estudiando. Muchas veces surge la misma pregunta. ¿Estamos ya peor que antes?. Parece evidente que no, hay que combatir y huir del miedo. No hay datos que nos permitan hacer comparaciones absolutas entre la economía de Benalup de los años sesenta y la actual, pero tampoco creo que hagan falta. . Recurriremos no obstante a los datos existentes a nivel nacional. En el primer gráfico vemos como España está pasando la peor recesión desde la Guerra Civil. Pero el segundo gráfico demuestra lo engañoso que pueden ser las estadísticas. El primer gráfico muestra la variación relativa del PIB, no su valor absoluto. El segundo si muestra datos absolutos y ahí si vemos la evolución de nuestra producción en los dos últimos siglos. El desarrollo experimentado en las últimas décadas, a partir del plan de estabilización de 1959, nos sirve de colchón frente a la crisis actual. Es verdad que estamos ante la peor recesión en términos relativos desde la postguerra, pero nuestro nivel de producción y bienestar sigue siendo superior a cualquier otro momento de nuestra historia, como demuestra claramente el segundo gráfico. Para el caso de Benalup-Casas Viejas también nos sirve las enseñanzas que emanan de este gráfico. Es cierto que los datos de la crisis son espeluznantes, pero también que el desarrollo adquirido a partir de los setenta ha sido tan fuerte que nos sigue permitiendo disfrutar del mejor nivel económico que ha tenido el pueblo en su historia. Otra cosa es el futuro. ¿Puede seguir hundiéndose la economía benalupense de tal forma que llegue un momento que se viva peor que en los sesenta o cincuenta? Parece que no. Lo mismo que las crisis son cíclicas, también lo son los periodos de recuperación. Y estos son más que probables que aparezcan pronto en una economía caracterizada por la interdependencia y la globalización. Es decir, lo mismo que la perspectiva histórica nos permite relativizar la situación actual, también nos posibilita vislumbrar la salida de la crisis. Parece evidente que esta crisis ejemplifica un cambio en nuestra economía, al igual que el sector de la construcción desplazó a los jornaleros agrícolas allá por los setenta y ochenta, estos van a hacer ahora reemplazados como sector dominante por el sector servicios. También está claro que aquí en el sur del sur hay una genética que está mejor adaptada que otras a pasar malas rachas y a combatirlas a base de solidaridad, empatía y a recurrir a su entorno natural, como se ha hecho toda la vida. Lo de toda la vida, es parte de nuestro patrimonio y de nuestro sentido común, por eso me ha gustado tanto el vídeo de Valdepeña, de Soria. Si somos conscientes de la necesidad de tener en cuenta estas vivencias todos saldremos ganando y nos percataremos de que de las crisis nunca se ha salido ni quejándose, ni con los brazos cruzados, sino trabajando (aunque ahora al no existir posibilidad de empleo el trabajo tome forma de preparación o estudio) y siguiendo el ejemplo de nuestros mayores. Hay otra evidencia y es que gracias al esfuerzo, las privaciones y el sufrimiento de las generaciones anteriores gozamos de un nivel de bienestar que nos permite afrontar esta recesión mejor que nunca en la historia (mirar el gráfico desde 1959 hasta 2011). Parece que ha habido un cierto desprecio por lo anterior, un desdén por las personas mayores y lo que significaban, muchos gestos de prepotencia ante todo lo relacionado con el pasado, una postura altanera ante lo anterior, como si todo lo nuevo fuera superior y todo lo antiguo inferior. El crecimiento ha sido tan rápido que se nos olvidó pronto quienes éramos y de donde veníamos...Es como esos adolescentes que se creen el centro del mundo y se avergüenzan de sus padres, a los que consideran anticuados y que sólo les sirven para pagarles sus caprichos. A eso sí llamo yo vivir por encima de nuestras posibilidades. Lo dice Isidro en el 2007: "De lo malo a lo bueno se va bien, pero de lo bueno a lo malo ay que mal se va a ir y es lo que va a venir, lo que va a venir".

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