La Segunda República en Casas Viejas. Juan Bascuñana Estudillo, el alcalde de los Sucesos. Y 4

 Juan Sopas huyó al día siguiente, al entrar la Guardia Civil al mando del sargento Rafael Anarte Viera; fue andando hasta  Cádiz donde se escondió. Dice en Los anarquistas de Casas Viejas: “Me escondí en Cádiz en el hotel de un amigo que era un diputado socialista en las Cortes. El escritor Eduardo De Guzmán vino a verme. Apuntó todo lo que le dije. Yo estaba en contacto con la CNT. Me encontraron trabajo. El comité de prisioneros de Cádiz me puso en un barco dirigido a La Gudina, en Galicia. Ellos me protegían. Allí estuve un año trabajando de camarero en una cervecería. De allí fui a Badajoz, donde trabajé de contratista de carreteras. Tuve varios empleos en Zaragoza, Bilbao… por toda España”.
Será el único, junto a Curroestaca,  de los participantes con cierto grado de protagonismo no apresado ni, por tanto, procesado. Como escribió Mintz “Sopas se convirtió en la última victima del levantamiento, siendo tratado como un paria en el pueblo. Su huída vino a ser su maldición” En este  segundo gran altercado, de nuevo Sopas y Suárez han estado en frentes opuestos. El 26 de noviembre de 1933 Sopas coincide en Madrid con María Silva, que participaría en un mitin anarquista en el cine Europa. María Silva dijo las siguientes palabras en el mitin“Compañeros y compañeras, pueblo de Madrid, que en estos momentos escucha la voz emocionada de una superviviente de la tragedia que conmovió a España y al mundo entero; pueblo que muestra su rebeldía, su ansia de superación y de terminar co todos los traidores, con todos los vagos profesionales que lo han esclavizado”. (Recogidas por Gutiérrez Molina, J.L, Casas Viejas. Del crimen a la esperanza). Allí se saludan y, según testimonios familiares, le expresa sus dudas sobre la revolución libertaria. A finales de diciembre de 1933 se encuentra  en Zaragoza; es el momento de  la tercera insurrección anarquista durante la Segunda República. La  experiencia vivida en Casas Viejas  sólo le sirvió para que  lo invitaran a marcharse, cuando expuso sus planteamientos.
Unas breves líneas para los otros perdedores del 33. En el casarón la familia de Seisdedos no se preparó para la resistencia, sólo estaban allí. El matiz  es fundamental. Seisdedos; sus dos hijos, Francisco y Pedro; Josefa Franco (nuera de Seisdedos) y sus nietos, Francisco y Manuel García Franco, tenían el casaron como  vivienda habitual. Los otros tres miembros de la familia se encontraban allí de visita. María era la nieta de Seisdedos, vivía enfrente  y frecuentaba  la vivienda del abuelo. Manuela, según testimonio de la hermana, había ido  a ver a su amiga María  para cambiarle una novela. Por último, Jerónimo  Silva, era yerno de Seisdedos y según testimonio de la hija, le había  dicho a su mujer: “Sebastiana,  mientras tú haces la comida, voy a ver a tu padre”.
 Al contrario de lo que se ha dicho, los doce prisioneros de la razzia de las siete de la mañana no fueron elegidos al azar,  formaron parte de una búsqueda selectiva y predeterminada llevada a cabo entre la calle Nueva y la parte septentrional de la calle Medina, donde preferentemente vivían los anarquistas.
Suárez Orellana, socialista y concejal en Medina será, como en toda la Segunda República, el hombre fuerte de la política local. El gobernador civil le solicita un informe sobre la actuación del alcalde pedáneo en dichos acontecimientos. En escrito de 28-1-1933 se dice: “ Sírvase disponer que el Concejal de este Ayuntamiento don José Suárez Orellana, vecino precisamente de la referida aldea, abra una detallada y amplia información sobre los sucesos desarrollados en la misma y muy principalmente del Alcalde pedáneo Don Juan Bascuñana Estudillo en relación con los mismos, dando cuenta a mi Autoridad de su resultado”. Una vez emitido, Juan Bascuñana es destituido del cargo y sustituido de nuevo por Baltasar Alcántara el 13 de marzo de 1933. Juan Bascuñana se ve sometido  a una gran presión al solicitarle un informe detallado de los anarquistas que habían participado en el movimiento. Juan se niega a denunciar a ningún jornalero. La tradición familiar relaciona esta actitud y la presión gubernamental posterior con la venta de su zapatería, situada en la calle Fuentes, a Juan Vázquez, pasando Bascuñana de propietario a empleado de la misma.
Foto Serrano. 19-2-1933, el alcalde pedáneo Juan Bascuñana acompaña a los miembros de la comisión extraparlamentaria al casarón de Seisdedos.

Comentarios

Entradas más vistas

El habla de Benalup-Casas Viejas. Toponimia. Benalup 17

Íllora y Benalup-Casas Viejas. A propósito de la presentación de "Los sucesos de Casas Viejas. Crónica de una derrota".

Los benalupenses de a pie durante el franquismo. Vencedores. 5

Los benalupenses de a pie durante el franquismo. El favor. 1

Crónica de una derrota anunciada

El habla de Benalup-Casas Viejas. Toponimia. Casas Viejas 18

VII jornadas gastrónomicas. Ruta gastronómica de la seta. BCV