La Segunda República en Casas Viejas. Juan Bascuñana Estudillo, el alcalde de los Sucesos. 3

En el listado de asociaciones profesionales de Cádiz, aparece el sindicato de trabajadores agrícolas de Casas Viejas como el mayoritario, de inspiración anarquista, creado el 12 de enero de 1932 por Juan Rodríguez Guillén y presidido por José Monroy “El bailaor”. El sindicato, partiendo de esa asociación profesional, será reorganizado en marzo de 1932, e inaugurado mediante un mitin de Pérez Cordón y Tomás Torrejón. En el anarquismo se valora el simbolismo nominalista, en este sentido el centro de Casas Viejas  adopta  el significativo nombre de “Los invencibles”.

 Los invencibles era el nombre de un grupo anarquista parisino, que a su vez lo había tomado de otro irlandés, que combinaba su carácter agrario, con su carácter independentista en contra de la presencia inglesa en Irlanda según cuenta Lida, Clara E. A Sopas le llega la nota desde Medina para iniciar la proclamación del comunismo libertario. Aunque pretende mantenerla en secreto, Gallinito también se entera. Sopas, que pertenece al Comité,  se alinea con los más mayores del sindicato,  no  partidarios de acciones radicales. Pero se impondría el criterio de Gallinito y los miembros de las juventudes libertarias. En esa misma madrugada Juan Bascuñana, el alcalde pedáneo entra en escena. Así lo relata en su informe:  “A las 6 de la mañana…me comunicaron que ya no era autoridad y que fuera a decirle al sargento que el Comunismo Libertario se había implantado en España. Me negué resueltamente y entonces me amenazaron obligándome a que fuera al Cuartel…Al volver de efectuar este servicio en el establecimiento de bebidas de José Bancalero Mesa me participó el Administrador de Arbitrios de esta que un grupo de revoltosos armados con escopetas asaltaron la Administración de Arbitrios y habían quemado la documentación de dicha oficina. Visto que engrosaban en la calle los grupos de sediciosos me marché a mi domicilio a preocuparme de mis familiares”. Suárez se ha refugiado en un primer momento en  casa, junto a su cuñado Francisco Fernández, temiéndole a las represalias anarquistas. Escribe Eduardo Ruiz Butrón: “Curro cruzó la calle con su mujer e hija María Luisa y se encerraron en casa de Suárez…Taparon las ventanas con los colchones y apilaron sacos en las puertas” Pero cuando, a las dos del medio día siguiente, los guardias civiles de Alcalá se hacen con el control del pueblo, los roles cambian rápidamente. Los acorralados dejan de estarlo y los perseguidores mutan a perseguidos.  La Guardia Civil de Alcalá auxilia primero  a sus compañeros, dos de ellos heridos de muerte; luego sale el cura, escondido en la pensión San Rafael (actual bar el Tato); después rescatan a los socialistas. Está constatada la presencia de los dos cuñados (Suárez y Curro Guerra) en la calle Cuartel, y de la familia Grimaldi en la huerta Chica del Cañuelo. Curro Guerra, que tenía estudios de medicina, va a realizar las primeras curas a los guardias civiles heridos. Los propietarios  recluidos en sus casas en un primer momento, comienzan a  salir a la calle. José Espina Calatriú estuvo toda la noche del día 10 con muchos de sus trabajadores, refugiados en las gañanías y cuadras de la amplia casa situada en la calle San Francisco, para protegerle en caso de incidentes. José Vela Morales pasó toda la mañana en su casa de la Alameda, incluso algunos campesinos aseguraron que hizo varios disparos en la madrugada. Luego, muchos (que recogen Suárez, Mintz, Casanova…) lo acusaron de ser uno de los instigadores para que Rojas hiciera la razzia de las siete de la mañana. A Baltasar Alcántara, el alcalde pedáneo tras la destitución de Bascuñana, también le van a reprochar que se ponga rápidamente de parte de las fuerzas de Asalto. En carta publicada el 16-6-1933 en el Periódico Tierra y Libertad se decía: “Al día siguiente de la masacre se le vio acompañando a la canalla, que se divertía en giras y juergas para celebrar la victoria… Usted olvidó pronto el crimen, pero nosotros lo recordaremos siempre”.
La fotografía de Juan Bascuñana es de Jose Demaría Vázquez "Campua". Pertenece al fondo de Martín Patino

Comentarios

Entradas más vistas

El habla de Benalup-Casas Viejas. Toponimia. Benalup 17

Íllora y Benalup-Casas Viejas. A propósito de la presentación de "Los sucesos de Casas Viejas. Crónica de una derrota".

Los benalupenses de a pie durante el franquismo. Vencedores. 5

Los benalupenses de a pie durante el franquismo. El favor. 1

Crónica de una derrota anunciada

El habla de Benalup-Casas Viejas. Toponimia. Casas Viejas 18

VII jornadas gastrónomicas. Ruta gastronómica de la seta. BCV