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Agua viene

Parece que después de la tormenta viene la calma y las fuertes lluvias que han tenido lugar en nuestra población en esta semana del 24 al 26 de octubre han remitido. Varios aspectos me llaman la atención de esta tromba de agua. En primer lugar, la cantidad. Aunque se habla de cerca de 300 litros, otras fuentes 240, yo sólo he encontrado los datos de la estación metereológica del IES Casas Viejas (muy recomendable su consulta) que recoge un total de 173 litros. Un amigo, de mi máxima confianza, me manda que el ha recogido 47 litros el miércoles, 152 el jueves y 10 el viernes, en total 209 litros. Sea la cantidad que fuere, ésta es tan amplia como para establecer que estamos ante un clima radical, irregular y exagerado este de nuestro pueblo. En tres días ha caído tanta lluvia como en todo  un  año en Almería o la mitad de lo que llovió el año pasado. A parte de factores termodinámicos, la situación del pueblo entre las zonas templadas y cálidas, entre las zonas húmedas y secas, en el occidente a barlovento de las advecciones húmedas del oeste explican que se encuentre en una zona de transición que da este carácter extremo a nuestro clima. El emplazamiento del pueblo en la ladera de las Grullas, en el relieve en cuesta entre la mesa y la depresión del Barbate explica, entre otras razones, los daños causados por esta tromba de agua.
La cercana antigua laguna de la Janda nos habla de la persistencia de la naturaleza y del encharcamiento endémico que producen tradicionalmente estas aguas. La memoria colectiva de este pueblo está unida a estas grandes trombas de aguas más importantes que la actual y que han tenido consecuencias más negativas. El  capitán Rochfort Scott nos habla de las inundaciones del río Barbate en un escrito de 1838 " A la mañana siguiente salimos de Zanona, tomando la carretera a Casas Viejas. La distancia a Casa Vieja es de unos doce kilómetros, el país salvaje y hermoso, el paisaje, después de ganar un puerto, a unas tres millas de Zanona, se limita al valle por donde la carretera serpentea a partir de entonces, hasta llegar al río Celemín. Esta zona es a menudo intransitable por las fuertes lluvias. Surgiendo ahora de los bosques y las montañas, el camino pronto alcanza el Barbate, río, aunque se ejecuta en un valle amplio y plano, es de carácter traicionero como el Celemín. La pequeña capilla y caserío, a donde nos dirige nuestros pasos, ahora se hizo visible, por estar situada en la cima de una colina en la orilla opuesta del río, y distante a un kilómetro y medio. El camino por el valle es muy profundo, en tiempo húmedo, y el Barbate va a menudo con tanta agua que muchas veces hay que ir por Vejer de la Frontera o Alcalá de los Gazules para llegar a Casas Viejas....En la mañana del día fijado para nuestra salida de Casas Viejas, Damian llegó a una hora muy temprana para informar de que el Barbate estaba tan hinchado por la lluvia que había caído sin cesar durante la noche, que había dejado de ser vadeable" Otro ejemplo de estas grandes inundaciones las vemos en los relatos hagiográficos de Eduardo de Guzmán en el periódica la Tierra en febrero de 1933 sobre "Seisdedos": "el río inunda la vega, cuando las cortijadas de la otra orilla quedan aisladas, cuando allá lejos comienzan a faltar los víveres y la crecida puede matar de hambre a los que en los cortijos están, es siempre “Seisdedos” el primero en tomar una lancha, en lanzarse audazmente atravesar la corriente para llevar alimentos y entusiasmo a los que de ellos carecen. En la empresa arriesga la vida, pero a la vida no le concede “Seisdedos” la menor importancia cuando se trata de salvar la de los semejantes…" Hacer también una mención a las inundaciones de 1921 o las de 1930 que se recogían en una copla que hizo Estebita, el zapatero de la Yeguada:
                                         Se veían los haces de habas por encima de las huertas

Hombres, mujeres niños, todos se condolecían 
de que los peluseros no salían
hasta que Casares y sus compañeros 
fueron a por ellos
Tampoco es extraño el tratamiento mediático que los hechos han tenido. Fotografía de la riada y los daños producidos han salido en varias televisiones, pero ya parece como si este tipo de noticias relacionadas con B/CV fueran casi tradicionales. En la blogsera benalupense también han tenido eco las lluvias y ha habido alguna que otra polémica política. El PP ha publicado un artículo criticando las actuaciones del Ayuntamiento en relación a los efectos producidos por estas lluvias, y Juan José Gardón otro alabando la existencia del puesto de bomberos en la localidad. Un hecho que a nivel de calle y sobre todo fuera del pueblo se ha discutido bastante en el contexto de la crisis por el que pasamos. Pero lo que más novedoso me ha parecido de estas lluvias que estamos comentando es el tratamiento y seguimiento al que han sido sometidas por los mismo benalupenses a través de las redes sociales, amen del exhaustivo seguimiento informativo del hecho por el gabinete de prensa del Ayuntamiento. Las fotografías sobre estas lluvias se cuentan por cientos. Hay muchas en la página web del Ayuntamiento o el magnífico grupo de facebook Benalup desde las fotos, también en otras cuentas particulares de facebook y twitter. Ya no hablamos de inminente futuro o los cambios que traerá internet, es presente, rabiante y actual, con sus aspectos positivos y negativos, pero como otro ciento de cosas. Esta naturalidad y normalidad con la que han aparecido tantas fotografías sobre esta tromba de aguas denota que el seguimiento ha sido masivo por parte de la población. Estamos ante una nueva forma de consumir información. Como canta Pablo Milanés:
De qué callada manera
se me adentra usted sonriendo
como si fuera la primavera
yo muriendo
y de qué modo sutil
me derramó en la camisa
todas las flores de abril.
Me ha parecido interesante recoger algunas de estas cientos de fotografías y traerlas a este blog en forma de presentación. 



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