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Tirilla y la Guardia Civil. Y 5

¿Cuál fue la evolución posterior de los personajes que aparece en este relato de 1930?.
Pocos datos tenemos de Manuel García Rodríguez. La mayoría de ellos están relacionados con María Silva Cruz “La Libertaria”. Durante la segunda república tuvo un incidente con ella en la Alameda, al querer quitarle un pañuelo rojo y negro, a lo que parece ser que María respondió con un bofetón. Luego, se volvieron a encontrar en 1935 en Paterna, donde Manuel García Rodríguez era comandante del puesto de la Guardia Civil y su mujer la comadrona. La familia no quería que esta atendiera en el parto de Sidonio, hoy Juan Pérez Silva. En el año 1936 estaba destinado en Arcos de la Frontera. Pedro Salvo, según investigación de Jesús Núñez “ fue ascendido a cabo siendo sucesivamente destinado a los puestos sevillanos de Lora, Las Pajanosas, Badalatosa y Minas del Castillo, si bien no llegó a incorporarse a ninguno ya que quedó concentrado en Algeciras, donde finalmente se le destinó en julio de 1935, abonándosele la cantidad de 385 pesetas por los daños sufridos en su pabellón durante los sucesos de Casas Viejas. Durante la Guerra Civil formó parte de una de las compañías expedicionarias que marcharon al frente. Finalizó la campaña en Barcelona en mayo de 1939, regresando a Algeciras y ascendiendo en junio del año siguiente a sargento por antigüedad. Tras renunciar a realizar el curso de teniente pasó destinado a la plana mayor de la compañía de Algeciras y finalmente en marzo 1949 a la situación de retirado por inutilidad física, quedándole un haber mensual de 997'50 pesetas que apenas pudo disfrutar ya que falleció el 13 de abril de 1950”. Meses después de los Sucesos en la plaza de abastos de Algeciras rezaba una pintada: “Salvo, los muertos de Casas Viejas te persiguen”. Fernando Lago fue una de las doce personas asesinadas por las fuerzas del capitán Rojas en la corraleta de Seisdedos. Juan Rodríguez Guilllén, Sopas, huyó de Casas Viejas cuando ocurrieron los Sucesos,  pero ese hecho le hizo ser considerado como traidor por mucha gente. En la guerra civil dirigió una comunidad de campesinos en Daya Vieja. Estuvo recluido en un campo de concentración al terminar la guerra y al volver a Casas Viejas fue detenido de nuevo y condenado a 12 años de prisión y liberado tres años después; se fue de allí a vivir primero en Sevilla, luego a Jerez, murió en un accidente de tráfico en la Cabrala en 1978. Julio Ramos Hermoso había nacido en Sanlucar de Barrameda. Militar civilizado, abogado, defensor de causas perdidas, se negó a secundar el golpe de estado y fue encarcelado y sumariado. Salvó la vida pero lo expulsaron del ejército. Fue el que instruyó el sumario de Casas Viejas contra los campesinos en 1933.
Dice Mintz en Los anarquistas de Casas Viejas :” Este cuerpo (La Guardia  Civil) tuvo una doble reputación a lo largo de la historia: eran considerados incorruptibles en asuntos en los que flojeaban la mayoría de las fuerzas policiales; también se les temía por su forma de mantener interrogaciones severas y castigos rápidos …Dos de las mayores preocupaciones de la Guardia Civil eran proteger las fincas de la caza furtiva y controlar el contrabando, ambas ilegales, pero a veces un medio importante de supervivencia para la gente del campo…
 Había señales, sin embargo, de un nuevo estado de ánimo en el sur. A finales de los 70, el dominio que la Guardia Civil había mantenido sobre la vida rural disminuyó. El éxodo rural, el turismo y el desarrollo industrial habían provocado profundas transformaciones estructurales. La muerte del dictador Franco en 1975, la formación de un nuevo gobierno y, en 1978, la promesa de una constitución nacional, anunciaron un orden civil y social más libre.
    Los campesinos nunca habían perdido su coraje y ahora estaban recuperando su voz, después de cuarenta años de silencio. En el carnaval de 1978, una murga, Los Volaos, grabó una conversación entre Manuel Gallardo, un compositor e interpreté  de carnaval, y dos guardias civiles. El malintencionado Gallardo, bajo y delgado, era más conocido por el apodo de El Chispa  a causa de su rapidez de ingenio.
 

El sábado en la Alameda
estaba el Chispa cantando,
se le acercó la pareja
le dijo está molestando...

Enséñame los papeles
si está bien documentado.
Enséñame tú la tuya
no vaya a estar disfrazado...
Y el Guardia le decía
tú me conoces a mí
que llevo aquí siete años
y soy Guardia Civil.

El muchacho le decía
con un poquito de vista
yo llevo aquí 31
y a mí me llaman el Chispa.

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