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Tirilla y la Guardia Civil. 4

Julio Ramos Hermoso. 1934. Foto Dubois
La intervención del abogado defensor el capitán Julio Ramos Hermoso tiene un carácter totalmente distinto. “El Defensor del procesado, paisano Manuel Moreno Barberan, por el supuesto delito de insulto a fuerza armada, evacuando el trámite que le ha sido conferido, formula con el carácter de provisionales las siguientes conclusiones…
Primera.- La defensa no está conforme con los hechos que el Ministerio Fiscal imputa a su patrocinado, toda vez que ocurrieron en la forma siguiente:
El día dos de Octubre último se encontraba el procesado Manuel Moreno Barberan pacíficamente en una taberna de la inmediata Aldea de Casas Viejas, en unión de otros convecinos, entretenidos en el lícito pasatiempo de ver un busto de barro, que de una manera más o menos artística había modelado el procesado.
El Sargento Comandante del puesto de la Guardia Civil Mariano Gómez Carillo, que pasando por la inmediación, bien espontáneamente o bien porque le invitara el dueño del establecimiento, penetró también para ver la escultura, y al enterarse quien era el autor dijo: “Cosas del célebre Tirilla" dirigiéndose al hoy acusado. Este, en forma respetuosa y cortés, le dijo al sargento que se llamaba Manuel Moreno Barberan, a lo que añadió el repetido Comandante de Puesto “alias Tirilla” y como tratase el Moreno Barberán de repetirle que tenía su nombre propio y sus apellidos, le dijo el sargento: “Tu lo que eres es un cochino borrachín y te voy a partir la cara”. Ante la mofa y la agresión injusta, que a nuestro juicio nada puede legitimarla, el procesado devuelve al sargento las mismas frases, aunque con mayor respeto, diciéndole “El cochino borrachín lo será Vd., y a mi por qué me va a pegar”.
El sargento al recibir las mismas frases que el arrojó antes a un pacífico ciudadano se siente ofendido, y manda al guardia José Barragán Vega que detenga al hoy procesado, el que por no haber cometido ningún delito se arroja al suelo para evitar ser conducido al depósito municipal, agarrándose a las piernas del guardia.
Segunda.- Los hechos expuestos no constituyen el delito de insulto a fuerza armada.
Sexta.- Por lo expuesto pido la libre absolución de mi patrocinado con toda clase de pronunciamientos favorables.
V.E. , no obstante, resolverá
Cádiz a cuatro de marzo de mil novecientos treinta y seis
Excmo. Señor
El capitán de artillería Julio Ramos Hermoso. Abogado defensor”.
Celebrado el Consejo de Guerra en Sevilla 20 de Octubre de1931 dictaminó: "El Consejo de Guerra reunido para ver y fallar esta causa declara en la presente sentencia que el hecho procesal constituye un delito de insulto a fuerza armada previsto y penado en el artículo 252 del Código de Justicia Militar;     que de dicho delito es responsable en concepto de autor, el procesado Manuel Moreno Barberán, concurriendo como de atenuación la escasa perversidad del mismo, y en consecuencia le condena a la pena de seis meses y un día de prisión correccional y accesorias legales, siéndole de abono el total de prisión preventiva sufrida… El Consejo de Guerra llama la atención sobre la falta leve que aparece cometida por el Sargento de la Guardia Civil “Mariano Gómez Carrillo” y estimando el Auditor que suscribe, que efectivamente hay motivos para enjuiciar…” El Consejo de Guerra siguiendo con su política contemporizadora indulta a ambos seis días más tarde. “De acuerdo con el anterior informe del Fiscal Jurídico Militar, concedo indulto total al paisano, Manuel Moreno Barberán de la pena impuesta… y asimismo indulto al sargento de la Guardia Civil, Mariano Gómez Carrillo, del correctivo que por la falta leve, de la cual se llama la atención, pudiera corresponderle…”. Ha pasado más de un año desde que se iniciara el procedimiento y seguro que en este fallo y estos indultos cuentan las nuevas circunstancias que ha impuesto la proclamación de la II República desde el 14 de abril de 1931.

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