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Los curas de Casas Viejas en el siglo XX. Y 2


De 1925 a junio de 1932 ejerció como párroco don Francisco Gallardo que fue el mandó el escrito para cambiar el nombre de Casas Viejas por el de Benalup de Sidonia.
En octubre de 1936 cursó visita al pueblo, después del golpe de estado, acompañado de un capitán requeté con el objeto de analizar la situación en Casas Viejas y ofrecerle a D. Manuel Sánchez la jefatura de esa milicia en la aldea. Su sustituto en 1932 también volvería más tarde al pueblo, como veremos. Andrés Vera ha sido el cura más mediático de Benalup-Casas Viejas debido a que era el sacerdote de esta parroquia durante los trágicos Sucesos. Andrés Vera había llegado en junio de 1932 por eso declaró al periodista Julio Romano: “En los siete meses que llevo en este curato he presenciado más de cuatrocientos enlaces por lo civil, mientras sólo cuatro o cinco se han verificado por la Iglesia”. Queda reflejada perfectamente la visión del cura de aquella sociedad de la II República en Casas Viejas. Andrés Vera se refugió la mañana del 11 de enero del 33 en la pensión de Montiano, lo que hoy es el pub el Tato. Desde allí contempló los acontecimientos y el tiroteo. Uno de los casquillos de bala que se alojó en un marco de la ventana se lo guardó y posteriormente se lo colgó en el cuello, junto con una cruz. Muchos años después de los Sucesos, cuando esporádicamente venía a Casas Viejas a todo el mundo le enseñaba este casquillo que colgaba sobre su cuello, era, evidentemente, una señal de su victoria.
Desde 1934 a 1966 ejerció como cura en Casas Viejas el Padre Muriel. Manuel Muriel Guerra ha sido el sacerdote que más tiempo continuado ha estado en la parroquia y que más poder ha tenido, debido a las circunstancias políticas del momento. Su primer destino fue Benalup, ya que se encontraba enfermo y creyeron que el clima de este pueblo tan cercano a la sierra le vendría muy bien para mejorar su salud, como así fue. Convivió durante un tiempo con el anterior cura del pueblo, don Andrés Vera; siendo nombrado Párroco de Benalup por el señor don Tomás Gutiérrez Díez, Obispo de Cádiz y Ceuta, el 7 de Mayo de 1948. En un artículo para el Diario de Cádiz decía Eugenio Espinosa sobre él: “Don Manuel, como cariñosamente se le conocía, lo mismo iba a la Escuela y sustituía al Maestro que acompañaba a los "quintos del pueblo" cuando se incorporaba a hacer la mili.
- Visitaba a los enfermos y pudo afirmar con absoluta certeza que en su dilatada vida sacerdotal no murió en el pueblo nadie sin haber sido confortado con los auxilios espirituales y haber recibido la Unción de los Enfermos.

- Era una persona de ORACIÓN y de gran ESPIRITUALIDAD: recordamos con emoción aquella Hora Santa de los Jueves Santos y aquel Getsemaní... parecía que se transformaba.
- Fue el fundador de la Sección Adoradora Nocturna y Consiliario de la Hermandad de Nuestro Padre Jesús Nazareno.

En una palabra, podermos decir de él que pasó por el mundo haciendo el Bien e hizo realidad lo que es SERVIR a los hermanos.”
Desde la muerte del Padre Muriel hasta la actualidad tengo constatado la presencia de 8 sacerdotes además de los que han estado aquí de forma interina. Son Bonifacio Lara, Padre Charló, Padre Piñero, Jesús Barberá, Antonio González, Próculo Yébenes, Pablo Garrido y el actual Ricardo Jiménez Merlo. De ellos tengo poca información, si  gustan…

2 comentarios:

Jose Martinez Gracia dijo...

Salus aunque como tu ya sabes no soy mucho de la iglesia,tengo que recordarte que antes que don Proculo estuvo aqui Don Salvador para mi uno de los mejores parrocos que paso por aqui

Salustiano Gutiérrez Baena dijo...

Gracias José. Tienes razón. A mí también me han hablado muy bien de D. Salvador y me han contado muchas anécdotas. Tengo entendido que ostenta un cargo actualmente en la curia de Cádiz.