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Fiestas por San Juan

Anoche fue San Juan, la noche más corta del año, la llegada del solsticio de verano. Este acontecimiento siempre ha sido una fiesta, de origen pagano y celebrada en todo el mundo, desde los carnavales de Irlanda hasta los jolgorios de Finlandia, o desde las hogueras de Francia hasta las entusiastas y multitudinarias celebraciones de Suecia.
En el precristianismo existía la creencia de que el sol estaba enamorado de la Tierra y se resistía a abandonarla. Y por ello en la última noche de primavera se festejaba la llegada del verano.  A esto se unía la superstición de que ese día era el ideal para ahuyentar a los malos espíritus y atraer a los buenos, así como para librar encantamientos de amor y fertilidad. La sustitución del paganismo por el cristianismo no afectó a la celebración de la Noche de San Juan, pero adoptó una nueva significación. . Según los textos sagrados, Zacarías mandó encender una hoguera para anunciar a sus parientes el nacimiento de su hijo, Juan Bautista, que coincidía con la noche de solsticio de verano. Yo publique en este blog una serie sobre unos incidentes producidos al prohibir la celebración de la fiesta de San Juan en Benalup de Sidonia de 1942. De ella se desprendía que estas eran hasta este año las más importantes en la localidad, pero que fueron prohibidas al ser sustituidas por las de Santiago y Santa Ana. Las fiestas de San Juan habían sido tradicionalmente las más importantes en Casas Viejas. En la preciosa fotografía que acompaña a este pots de principio de los cuarenta vemos como la gente celebra la fiesta en la puerta del bar Ricardo, en la Alameda. Nótese que todavía no hay marquesina, sino que en su lugar existe un sombrajo. Desde Medina, en 1942 las prohibieron al sustituirla por la dedicada a los patrones de esa población Santiago y Santa Ana, el 25 y 26 de julio. Nuestro calendario de fiestas actual es una mezcla de tradiciones paganas, católicas e imposiciones políticas más recientes. A las grandes fiestas de Navidad, Carnaval, Semana Santa, San Juan... hay que unirles la Fiesta de la Independencia entorno al 20 de marzo, el 28 de febrero o el 6 de diciembre. Se trata de un tiempo sincrético, como consecuencia de la superposición de los calendarios civil-político, religioso y campesino. La fiesta ha sido siempre una de las maneras de medir el tiempo, de ordenarlo según fases significativas para el hombre, marcando con el signo de lo extraordinario determinadas fechas: solsticios y equinoccios, comienzos del año agrícola, inicio de las cosechas, etc.
Buscando información para este pots me he encontrado este sobre la celebración del San Juan en Benalup-Casas Viejas en 2009. Comparando con este mismo fin de semana  el panorama es más triste y desalentador, al ritmo de los tiempos que nos ha tocado vivir. No ha habido fiesta de fin de curso en el Padre Muriel, la del Tajo de las Figuras la han organizado los padres y madres, no ha habido presentación del Cultural Verano, ni ha habido ningún tipo de celebración municipal por San Juan como hace tres años. No creo que haya habido celebración en el hotel Fairplay Golf tal y como están las cosas. Menos mal que anoche ganó España. Como he leído por ahí, nos gusta el fútbol y nos alegramos si gana España y esta noche sube a segunda el Cádiz. Eso no nos hace menos comprometidos, ni más tontos, ni borregos.Lo mismo que las fiestas no nos hace más pendencieros, ni sinvergüenzas, ni más superficiales, sino que son una válvula de escape muy necesaria, sobre todo en momentos como estos. La tradicional celebración de la fiesta de San Juan, no sólo en Casas Viejas, sino también en todo el mundo y desde tiempo antiquísimos me parece que puede ser un argumento para sostener que las fiestas son una necesidad vital. Otra cosa es que aprovechando que el Pisuerga pasa por Valladolid se utilice la crisis económica para eliminar cuanto más acontecimientos festivos mejor. Me parece que en este caso ha ocurrido como en otros muchos a los que estamos asistiendo, la crisis económica puede ser la excusa perfecta para acabar con el acceso universal a la educación y a la sanidad, o que los antiguos jornaleros ganen 3000 euros al mes o que se consolide el estado del bienestar. Yo no sé si es que estábamos viviendo por encima de nuestras posibilidades o que esta crisis demuestra que no tenemos ninguna posibilidad de un mundo basado en la igualdad, en la justicia y en la libertad. Cuando era joven  creía que era posible cambiar el mundo, luego me di cuenta que no, pero pensaba que todos los días podía transformar cosas. Ahora me conformo con no ser portador de gérmenes y escribir pots como este. Poca cosa, pero menos da una piedra. 

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