headerphoto

Los Sucesos de Casas Viejas de 1915. Planteamiento inicial. 1

Dice Mintz: “En enero de de 1915 terminó el turno de sies meses de Bernardo Cortabarra, el primer presidente del centro obrero de Casas Viejas, con lo que se celebraron elecciones. El nuevo presidente fue Gaspar Zumaquero Vera, un albañil de cuarenta años de edad. Tenía menos educación que Cortabarra, pero era un artesano diestro y un hombre sensible de buena voluntad que tenía una vivaz personalidad. Zumaquero era bajo y grueso; era un hombre feliz al que gustaba conversar e intercambiar chistes. Su elegante mujer, Isabel Montiano, un poco más alta que su marido, también destacaba por su simpatía. Tenían dos hijos vivaces que prometían parecerse a su padre.”
El 29 de mayo de 1915 Gaspar Zumaquero  se suicidó a la altura del Alisoso. El sistema aprovechó el suicidio para montar un complot que acabase con el movimiento obrero de Casas Viejas y la influencia anarcosindicalista de la zona, creando una especie de “ramificación de la Mano Negra”. A las dos semanas del suicidio  de Gaspar el Diario de Cádiz publicó una entrevista con dos anónimos que sostenían la tesis del complot anarquista. Los dirigentes obreros fueron detenidos y los centros cerrados. El detalle de estos hechos, tanto del suicidio, como del encarcelamiento y la puesta en libertad lo investigó Mintz y está perfectamente narrada en base a su trabajo en estos dos sitios.
Me parece que sería interesante establecer brevemente cual era el contexto en 1915 para entender el suicidio, su aprovechamiento y las consecuencias posteriores.En primer lugar, la Primera Guerra Mundial hacía que la neutralidad de España se tradujese en una subida de precios considerable de los cereales que se exportaban, con lo que los beneficios de los propietarios subían, pero también con una subida generalizada de precios que hacia a los jornaleros los verdaderos perdedores de la situación. Por otro lado, como cuenta Tierra y Libertad el 21-7-1915 José Olmo, cansado de las presiones y la negación de trabajo en Medina, intenta buscar mejor fortuna en Casas Viejas “cuyos obreros estaban a la sazón sin asociar. A los dos o tres meses nuestro compañero había organizado más de 500 trabajadores, los que de acuerdo con los de Medina, constituían dos potentes organizaciones obreras, lo suficientemente fuertes para que la burguesía se aterrorizara”. Acercando más el objetivo a los hechos, observamos como a finales de primavera y principio de verano son cuando aparecen estos conflictos, ya que es en época de recolección, cuando las tormentas o el calor amenazan con la ruina de la cosecha y de los beneficios, donde los campesinos presionan con el único instrumento que tienen, la huelga, para conseguir reivindicaciones laborales concretas. Las consecuencias también fueron nítidas, aunque la postura de los familiares y testigos consiguió que liberaran  a los líderes sindicales, los centros obreros se cerraron y la presión cansina y continua sobre estos consigue parar en seco la creciente pujanza del anarquismo y que José Olmo, el líder más significado, tenga que volver de nuevo a Medina, donde tras su participación en las huelgas del 16 y 17 se producirá su caída definitiva. El 1 de septiembre de 1915 se podía leer sobre este caso en Tierra y Libertad: “Pero el objeto está conseguido; han encarcelado durante las faenas agrícolas a los compañeros más activos; han clausurado los centros obreros y sembrado el terror con la presencia de la guardia civil y con absurdos procesos, la recolección se ha hecho sin que los que todo lo producen hayan podido ni siquiera reclamar una pequeña mejora en el salario”.

0 comentarios: