La significación de la Segunda República

Es el quinto año consecutivo que escribo un artículo sobre la  segunda república coincidiendo con el aniversario de su proclamación el 14 de abril. Pasado mañana Tano Ramos presenta su libro El caso Casas Viejas en Madrid con la participación del periodista Iñaki Gabilondo y la del historiado Julio Arostegui. El premio conseguido por el libro o la participación de tan ilustres personajes en su presentación ya nos habla de que Casas Viejas sigue de rabiosa actualidad. En la página web del Ayuntamiento de B/CV se informa de que se están haciendo gestiones para presentar el libro en el pueblo.
  Como escribió Enric Juliana "Los aniversarios de los grandes acontecimientos históricos miran al pasado con nostalgia, pero siempre –siempre– se refieren al presente". En este sentido pretendo enfocar mi pots de hoy hacia la significación de la Segunda República en Casas Viejas.
Casas Viejas va a llegar a la segunda república con unas pésimas condiciones de vida de sus habitantes, relacionadas con una estructura de la propiedad agraria basada en el latifundio tradicional. Los efectos del latifundismo extensivo eran más perniciosos sobre las zonas rurales periféricas y marginales. Allí, el poder administrativo no aparecía de una forma visible y permanente. El dominio de estos propietarios es absoluto, tanto económica como políticamente. Es la dependencia política hacia Medina y la económica hacia los grandes propietarios.
En la Segunda República una serie de personas van a utilizar la política para oponerse a la consolidación de una propiedad privada que en ese momento hacía vivir muy bien a unos pocos y muy mal a unos muchos, en una aldea donde el poder político estaba a cerca de veinte kilómetros, en Medina Sidonia. La derrota del 33 y la confirmación de esta en 1936 va a significar la consolidación del latifundismo, pero un latifundismo arcaico y que genera poca  riqueza colectiva, por eso las chozas van a continuar siendo la vivienda habitual de esta gente, la economía depredadora prosigue con un papel importante y las idas y llegadas son abundantes  hasta que llegue la modernidad que coincide con la desecación de la Janda y el éxodo rural de los sesenta. La derrota del 33 y la confirmación del 36 van a significar la vuelta a la escena política de los mismos personajes que habían detentado en el poder antes de la Segunda República, en la Restauración. Pero esas derrotas no nos puede hacer olvidar que por primera vez durante la II República la participación popular en la política fue una realidad efectiva. Es un tópico escribir que la historia sirve para no cometer en el presente y futuro los mismos errores que en el pasado. Ante la situación actual de crisis y desengaño debemos y podemos tener en cuenta los errores que por todas las partes se cometieron en la Segunda República, pero hay una premisa que me parece incontestable; la necesidad de la participación popular en la política, la necesidad de que se recupere la confianza en la intervención pública para solucionar los problemas que nos acongojan. En la dictadura se consiguió alejar a las clases popular de la intervención política, desprestigiándola y arrinconándola, pero al mismo tiempo utilizándola sólo para satisfacer los intereses de unos pocos. En Casas Viejas de 1931 a 1936, por primera vez en su historia, consiguieron acta de concejal personas que no estaban ligadas a la oligarquía de aquel momento. Posteriormente, las masas populares participaron activamente en la acción política. Las divisiones internas, el contexto nacional e internacional y la oposición de los privilegiados al cambio de situación llevaron su intento al fracaso. Pero ese viaje del encanto a la derrota que significó la II República en Casas Viejas confirmó que la política la haces o te la hacen. Los acontecimientos recientes no hacen más que confirmar esa sentencia. Hoy, que parece que vivimos en la época del dulce encanto del desencanto.

Comentarios

Entradas más vistas

El habla de Benalup-Casas Viejas. Toponimia. Benalup 17

Íllora y Benalup-Casas Viejas. A propósito de la presentación de "Los sucesos de Casas Viejas. Crónica de una derrota".

Cuando el teatro se convirtió en una corsertería

Los benalupenses de a pie durante el franquismo. El favor. 1

Crónica de una derrota anunciada

El habla de Benalup-Casas Viejas. Toponimia. Casas Viejas 18

VII jornadas gastrónomicas. Ruta gastronómica de la seta. BCV