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Guardar


Decía Serrat: “De vez en cuando la vida
afina con el pincel:
se nos eriza la piel
y faltan palabras
para nombrar lo que ofrece
a los que saben usarla”.
Se me ha metido ese verso en la cabeza y no hay manera de soltarlo. De vez en cuando la vida te demuestra que no es un encefalograma plano o que no es una pendiente ascendente o descendente uniformemente acelerada. De vez en cuando en la vida te vienen frases que afinan como un pincel y nos erizan la piel. Hoy he leído que guardar es volver vivir. Y me ha dado por reflexionar la importancia que tiene guardar, lo imprescindible que nos resulta para el presente y el futuro el pasado. Guardar para vivir claro, guardar para sostenernos en el presente y en el futuro. Guardar es la acción, el verbo, la memoria es el sujeto, el sustantivo. Con lo que guardamos vamos viviendo, vamos aprendiendo y vamos avanzando. Evidentemente, es esta capacidad para aprovecharnos de lo ya hecho es lo que nos diferencia de los animales. El verbo guardar tiene muchas acepciones y muchos significados pero todo ellos me parece a mí que sirven para unir pasado, presente y futuro, aunque yo tienda a cosas más espirituales que materiales. Hoy que se me ha metido en la cabeza el verso de Serrat ese de de vez en cuando la vida me apetece anotar y guardar en mi blog la necesidad de guardar para volver a vivir. A este pueblo lo condenaron a no guardar o hacer como el que no guarda, pero parece que vivimos otros tiempos mejores. Este blog me viene muy bien como cajón de sastre donde guardar lo que me apetece, como lugar donde dejar para otros tiempos mis cosas. Y si ese guardar lo compartes aleatoriamente con quien se acerca a este blog la experiencia socializante se agranda y se hace más hermosa. En nuestra vida hemos gastado mucho y hemos reservado poco. A veces nos condenan a no guardar y a gastarlo todo, a darle olvido.  Yo tenía guardadas una serie de entradas y ahora que no puedo hacer nuevas me están viniendo muy bien, porque como dice el refrán el que guarda siempre encuentra. Este guardar para volver a vivir es lo que quiero anotar en mi blog, o en mi cartera, como decía Machado, con el que coincido en la gana que tengo que venga de nuevo el milagro de la primavera.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Y cada primavera que vemos despuntar se nos antoja aún más deseada, ¿será la edad?. Yo como dice Serrat, me gustaría recibirla "despertando sin saber que pasa, chupando un palo sentado sobre una calabaza"

Un placer leerte

LSA dijo...

Llegará la primavera…y al olmo envejecido le saldrán sus hojas nuevas, florecerá y estará más fuerte que nunca, pasará el invierno seguro… y nos veremos en los bares y te leeremos en tu blog.Un beso y un fuerte abrazo.

Otro placer leerte.

Manuel S. dijo...

Conozco el olmo viejo. He estado allí y he jugado de chiquillo. Ahora tiene una cartela con la poesía de Machado escrita en él. Al lado, la vieja Ermita del Espino.Paseando llegas a las ruinas del Castillo, con un parque lleno de verdor y de hierba fresca. Si bajas por el camino a San Polo, llegarás al río Duero y verás la "curva de ballesta" trazada por las aguas que bajan de Urbión. Si mi gran amigo Salus; la primavera viene próxima. Ya huelen las rosas de la Rosaleda. Un abrazo muy grande, de un compañero caminante.