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El tesoro Carambolo se expone de forma definitiva

Desde el 17 de enero se puede ver de forma permanente una exposición del tesoro Carambolo en el Museo arqueológico de Sevilla. De las cuatro secciones en la que esta dividida, una de ella es para la historia del descubrimiento. Por lo que recomiendo su visita a que se acerque a Sevilla. Como dice El País del 18-1-2012: El Tesoro del Carambolo se expone desde ayer de forma permanente en el Museo Arqueológico de Sevilla (como muestra la fotografía). El tesoro, que es propiedad del Ayuntamiento de Sevilla, ha estado depositado en la caja fuerte de una entidad bancaria. El tesoro está formado por 21 piezas huecas de oro de 24 quilates con un peso total de 2.950 gramos. El presupuesto de la muestra permanente del tesoro asciende a 25.000 euros de producción y 145.000 euros anuales dedicados a seguridad y mantenimiento. La Sala Monográfica El Carambolo cuenta con una superficie de 230 metros cuadrados.
En el blog de Assido y otros ecos aparece la siguiente noticia: "El día 30 de Septiembre de 1958, en los terrenos de la Real Sociedad, la azada de Alonso Hinojos del Pino, por aquella época un joven trabajador de Medina Sidonia, descubrió un objeto metálico que había de ser el primero de los brazaletes de oro de 24 quilates que completaba el tesoro. Este asidonense trabajaba en la empresa del benalupense Andrés Cózar encargada de realizar la obra de ampliación de la sede de la Sociedad de Tiro de Pichón. Su azada dio con un lebrillo que contenía el resto del tesoro. Creyéndose que era de escaso valor, se las repartió entre el resto de sus compañeros. Poco después la devolvieron al ser informados del valor de las mismas".
Los obreros  de la cuadrilla de Andrés Cozar, que por mediacion de Las Lomas estaban trabajando en Sevilla fueron los protagonistas de este descubrimiento. Dice el País de 18 de enero de 2012:

"El Tesoro del Carambolo -es decir, el ajuar sacerdotal- se emplearía, de acuerdo con las investigaciones más recientes, para el sacrificio del toro y la vaca en el santuario fenicio. El sacerdote portaría el collar de los siete sellos y los brazaletes. Los animales serían adornados, en algún momento de la ceremonia, con la colocación del frontil en la testuz. Las placas irían sobre el lomo. El juego dedicado a Baal cuenta con esferas (representaciones solares) y el de Astarté, con rosetas (representaciones astrales relacionadas con Venus).
El presupuesto de la muestra permanente del tesoro asciende a 25.000 euros de producción y 145.000 euros anuales dedicados a seguridad y mantenimiento. La Sala Monográfica El Carambolo, que cuenta con una superficie de 230 metros cuadrados, ofrece un discurso expositivo que se articula a través de cuatro unidades temáticas centradas en la historia del descubrimiento del tesoro, las características del santuario del Carambolo, otros santuarios costeros y fluviales (Coria y Lebrija) y los tesoros de Ébora y de Mairena del Alcor".
Recogemos, también del blog de Assido y otros ecos,   un extracto de una noticia de la época que recogía el descubrimiento:

"En los terrenos se están realizando obras de ampliación en la piscina, con vistas a los futuros campeonatos mundiales que se van a celebrar en 1960. Pues bien, el citado día 30, uno de los obreros, que se llama Alonso Hinojos del Pino y es de Medina Sidonia, rompió con el pico una extraña vasija con la que tropezó excavando. Se desparramaron unos objetos. Acudieron curiosos. Se paralizaron los trabajos y se pasó aviso a las autoridades competentes. Se comprobó que se trataba de un ánfora, en cuyo interior se encontraban riquísimas piezas, todas de oro: brazaletes, pectorales, collares con cabujones, placas grandes y pequeñas, con un total de varios kilos de oro. Todo ello en sorprendente estado de conservación, proseguiéndose con las excavaciones.
Varios obreros se pusieron inmediatamente a la tarea, entre ellos Alonso Hinojos, autor del hallazgo que, en un gesto digno no se opuso a que la parte que le corresponda del tesoro se reparta entre todos los miembros de su cuadrilla y el personal de guarda de la Sociedad de Tiro de Pichón; en total unas treinta y una personas".

La realidad fue distinta a lo que recogía la prensa de la época. En el libro de la Tierra se decía: 
"Al principio pensaron que se trataban de imitaciones de cobre de joyas antiguas, y las repartieron entre ellos; permaneciendo muchas en Benalup. Con el tiempo, el caso llegó al arqueólogo don Juan de Mata Carrriazo y Arroquia, quien avisó de la importancia del descubrimiento. Entonces, todos resolvieron entregar las piezas"

1 comentarios:

paco cabaña dijo...

Salus, como no tengo tu correo quiero a traves de tu blog desearte una pronta y total recuperación. Mucha fuerza y mucho animo, y si necesitas algo d mi no tienes nada mas que llamarme o escribirme un correo. Un abrazo