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Donde habita el recuerdo

Hoy es de nuevo 11 de enero, se cumplen 79 años de los Sucesos de Casas Viejas. Me parece justo y necesario aprovechar el aniversario para acordarnos de nuevo de ellos. Unos Sucesos que si han estado analizados y recordados siempre desde fuera, no ha pasado lo mismo desde dentro (Me parece muy bien la costumbe reciente de la ofrenda floral, pero como acto conmemorativo de escaso recorrido). La causa a mí siempre me ha parecido sencilla. En Casas Viejas no sólo se vivió la tragedia del 33, sino la represión desde esa misma fecha hasta otras relativamente reciente, teniendo en el franquismo su punto álgido.
Luego las polémicas de la transición siempre dejaron un mal sabor de boca entre los habitantes de este pueblo. En el exterior pasa el fenómeno contrario, por mucho tiempo que transucurre  estos Sucesos no sólo son olvidados, sino que parece como si habitaran en el recuerdo permanentemente. A ello contribuye de gran manera el carácter tan mediático que han tenido desde su inicio hasta la actualidad. Tanto desde el punto de vista fotográfico, como fílmico, como de prensa, como de literatura los Sucesos se han convertido en uno de los hechos históricos más tratados por estos medios. Si nos centramos en los libros el fenómeno se observa nítidamente. Si pudieramos ser observadores por encima del tiempo, concluiríamos que es un tema inagotable. Cuando Guzmán y sobre todo Sender escribió sobre los Sucesos en la Segunda República cualquier observador cohetaneo podría concluir que el tema estaba ya zanjado. La misma impresión vale para todos aquellos libros que se escribieron sobre los Sucesos en el franquismo, siendo  el de García Ceballos el más conocido. Cuando Brey y Maurice publicaron su Leyenda de Casas Viejas en la transición seguro que muchos pensaron que ya era el último libro de los Sucesos, lo mismo que cuando Jerome Mintz publicó Los Anarquistas de Casas Viejas que pasa por ser, para la gran mayoría de los historiadores, el mejor libro de los Sucesos. Después del libro de Mintz parecería imposible que se siguieran publicando libros sobre el tema, pero este libro, como los otros, no sólo no ha bloqueado la temática sino que la ha ampliado. Cuando el año pasado aparecieron Los Sucesos de Casas Viejas en la historia, la literatura y la prensa muchos pensamos que esta vez sí, que  el tema se había agotado definitivamente. Sin embargo, no ha sido así, el periodista Tano Ramos García presentará en marzo próximo el trabajo con el que obtuvo el Premio Comillas de Historia y Biografía, El caso Casas Viejas. Crónica de una insidia (1933-1936), "acercamiento a los sucesos de Casas Viejas que deslumbró al jurado del galardón, que destacó la "magistral reconstrucción" de este episodio". En el interior, en el pueblo,  pasa lo contrario, quedan todavía muchas asignaturas que aprobar como el monolito del cincuenta aniversario, la señalización y explicación de los lugares donde ocurrieron los hechos, la creación de alguna guía o panel explicativo, la definitiva realización de la proyectada casa de la memoria en la antigua corraleta o la exposición de materiales como fotos, carteles, ploters, etc. En defenitiva, se trataría de normalizar unos sucesos en nuestro acervo histórico, normalización que todavía no se ha producido. La diferencia entre el tratamiento desde fuera y desde dentro es tanta que es lógico pensar que las diferencias vayan menguando progresivamente. Desde dentro la normalización se hace necesaria, insisto en que está muy bien lo de la ofrenda floral, pero se antoja insuficiente. Son hechos que habitan en nuestra historia, y, por tanto, así lo deberían hacer también en nuestro recuerdo. Días como el de hoy son buena ocasión para desearlo y recordarlo.

1 comentarios:

Anónimo dijo...

Estimado Salus:

Espero que pronto te recuperes y te pongas bien, para que sigas con tu buena labor tanto en este blog, como en tus quehaceres diarios.

Un saludo.

MANUEL MOGUEL