headerphoto

Control de precios y racionamiento en el franquismo. 2

Los precios eran rigurosos y en la plaza de abastos no podían variarse ni cinco céntimos. Veamos el escrito de 21 de agosto de 1942 “ Las patatas que recibió del Cosario Pérez el pasado día 18 de los corrientes, se le comunicó que el precio de coste era el de 1-42 Ptas. Kilo y el de venta al público el de 1-60 más los 0-05 Ptas de porte desde esta Ciudad a esa Aldea; y como quiera que en su escrito del 18 actual me comunica que ha procedido a su venta al precio de 1-70 Ptas kilo y un cinco por ciento de avería que se puso después de racionada; sírvase informarme con la mayor urgencia posible sobre esta variación de precio y los motivos que le han inducido a ello sin la debida autorización de esta Alcaldía”.
En otro el protagonista es el jabón. "Por el Cosario Sr. Pérez, se le envía 1,005 kilogramos de Jabón para su venta al público por medio de la cartilla de racionamiento y en la proporción de 250 gramos por persona. El precio de coste es el de 2-90 Ptas. Kilo y el de venta al público es el de 3-10 Ptas. Kilo más los portes desde esta a esa Aldea”. En escrito de 14-2-1942 el alcalde de Medina le conmina al Delegado de Abastos de Benalup el precio de la leche, aunque no estuviera racionada “Para su conocimiento y exacto cumplimiento; le participo que a partir de la presente comunicación el precio de la leche de cabra y vaca en esa Aldea será el de 1-60 Ptas litro de venta al público”. Otro escrito de 24 de diciembre de 1942 se refiere al azúcar: “Por el Cosario Sr. Pérez, se le envían 916 kilos de azúcar, para su venta al público por medio de la cartilla de racionamiento en la proporción de 225 gramos por persona, no enviándole a razón de 250 gramos por no haber existencias suficientes para las dos localidades…El precio de coste es el de 3-04 Ptas kilo y el de venta al público el de 3-20 Ptas kilo más los partes desde esta Ciudad a esa Aldea”.  Y otro de 29 de agosto de 1942 referidos a los garbanzos:
“Por el Cosario Sr. Pérez se le envían 1.620 kilos de garbanzos para su venta al público por medio de la cartilla de racionamiento. El precio de coste es el de 1-98 Ptas kilo y el de venta al público el de 2-15, más los portes desde esta Ciudad a esa Aldea.”.
Dice Juan Eslava Galán en Los años del miedo: "En 1940, la ración semanal de una persona es de 300 gramos de azúcar, un cuarto de litro de aceite, 400 gramos de garbanzos y un huevo... Algunas veces se añade a la ración 100 gramos de carne; otras, dos huevos". Hay un documento del archivo de Medina sobre el racionamiento de carne que deja bien a las claras la situación de penuria y miseria. El 12 de mayo de 1941 le escribe el alcalde de Medina al gobernador en el siguiente sentido: “Tengo el honor de participar a V.E. que en esta población no existe racionamiento de carne, toda vez que como la inmensa mayoría de la población es personal humilde este no la compra, motivo por el cual esta Alcaldía no se ha visto precisada a racionar dicho artículo”. Dice Eslava Galán en De las alpargatas al seiscientos:"Es que a la gente humilde no le gusta el jamón, cometa el Chato Puertas. - Pero ¿lo han probado alguna vez?...- ¡No nunca! ¡Por eso no les gusta! Ni hace falta que lo prueben, porque en España no hay jamón para todos, ni hemos hecho una guerra para malacostumbrar al obrero a las galguerías:  el obrero que coma papas con tocino, que es lo que cría sangre y da energía. 
Circula el dicho:"Cuando un pobre come jamón, o está malo el jamón o está malo el pobre". Yo he escuchado varias veces la versión de un amigo benalupense recién casado. Era la época de la transición. La mujer le echó de vianda varias veces seguidas jamón. Una mañana le dijo que le tenía que cambiar de producto pues iba a aborrecer el jamón. A lo que le contestó "déjalo, llevaba el jamón aborreciéndome a mí cuarenta años, ahora en unos meses no lo voy aborrecer yo"

0 comentarios: