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La Guerra Civil en Benalup de Sidonia. La victoria. El caso de Curro Guerra. 1

José Suarez, en el centro sin corbata, dos puestos a su izquierda  Curro Guerra en Jerez, comiendo con los ingenieros del instituto de Reforma Agraria. 1934. Archivo familiar de María Luisa Fernández
La Guerra Civil en Casas Viejas no se puede entender como una historia de buenos o malos, sea quien sean unos y otros, sino que es la consecuencia de un proceso histórico y que a su vez se convierte en contexto histórico del periodo actual. En Casas Viejas en la Segunda República los radicales, los socialistas y los anarquistas persiguen solucionar el problema agrario creado con la creación del pueblo en el siglo XIX con esa reforma agraria al revés que se llamó desamortización. Ese intento frustrado de instalarla en la modernidad, que se va a producir en los sesenta con el hito de la desecación de la Laguna de la Janda, se va a producir en medio de una pelea a cara de perro entre anarquistas, socialistas y propietarios. Si el intento anarquista es cortado de raíz en enero del 33, teniendo como icono los Sucesos, el socialista, con las comunidades de campesinos como representantes se viene abajo con la Guerra Civil y el asesinato de Curro Guerra nos puede servir como ejemplificación del proceso.

Francisco Fernández Guerra de la Vega nace en San Fernando el 18-8-1909. Curro Guerra, es hijo de Teresa Guerra de la Vega, miembro de una familia aristócrata, venida a menos, v de origen santanderino (Cabezón de la Sal), los marqueses de la Hermida, que se establecieron en Puerto Real y que tanto en Santander como en Madrid hay una calle con ese nombre. Estudio en colegios religiosos, cursando posteriormente medicina (estudios que no llegó a terminar). Tuvo una juventud ajetreada, pues estuvo en la guerra de Marruecos en Tetuán en 1926, en 1930 en Biarritz como chofer de la marquesa de Sangroni, menudeando los coqueteos con el mundo de la diversión y la farándula. En Casas Viejas hizo amistad con Francisco Segovia y Alfonso Pérez Blanco, ambos médicos y con los que había coincidido en sus inacabados estudios de Medicina. En “la aldea” la familia le monta una tienda de perfumería y droguería, aunque vende perfumes de París a las familias adineradas del pueblo, las circunstancias hace que derivara a lo que hoy sería una parafarmacia.Será al casarse con María de los Ángeles Pérez Blanco Vargas, cuñada de José Suárez Orellana, cuando cambie su vida. El matrimonio se va a vivir con su cuñado a la Comunidad de Campesinos de Malcocinado se lleva la tienda allí, que con el tiempo se integraría en el economato, encargándose de su gestión. A rebujo de su cuñado se hizo militante socialista y ugetista, convirtiéndose en su mano derecha, a raíz del progresivo enfrentamiento con otro gran personaje político de la Segunda República; Juan Sopas. Su hija María Luisa todavía recuerda como su padre lo consultaba todo con Pepe Suárez. El carácter de ambos era complementario. Más extrovertido, sociable y mediador el primero se compensaba muy bien con la mayor cultura,  preparación y mundología  de Curro.
Pepe Suárez y Curro Guerra van a ser los encargados de llevar a la práctica en Casas Viejas el ideario socialista de la Segunda República para solucionar el viejo problema agrario. Ambos cuando vinieron los periodistas a cubrir estos trágico Sucesos, ya denunciaron el problema y propusieron la alternativa de la Reforma Agraria. Pero no sólo eran los Sucesos, era el día a día, el hambre, las chozas, las injusticias, toda la historia de España que se conjuraba para hacer terrible la vida en aquel rinconcito del sur del sur. Los dos eran representantes de esas clases medias rurales que optaron por una política progresista para solucionar los viejos problemas de España.  Y los dos cuñados, amigos y compañeros se propusieron solucionar este problema, aportar su alternativa, su granito de arena. A uno el intento le arruinó la vida, a otro le trajo la muerte.

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