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Solemne Triduo

Cuando me encontré aislado este cartel de Solemne Triduo en el archivo de Medina me gustó bastante, porque me connotaba la fuerza de la Iglesia en una época de miseria  y hambre. Casi todos los escritos de esa época aparecen en el archivo realizados sobre el reverso de otros papeles, o de propaganda, o de otras épocas o de sobres, es época de pobreza y hasta se nota en los documentos del archivo. Pero este cártel tenía una calidad incomparable, estaba hecho a imprenta. Luego apareció un escrito de Don Manuel Muriel. Era la carta donde el Padre Muriel enviaba una nota al alcalde de Medina, adjuntándole el cartel conmemorativo. Decía así: “Adjunto tengo el gusto de invitar a V.E a una Convocatoria de los Cultos que esta Hermandad de Nuestro Padre Jesús Nazareno celebrará en honor de su Excelso Titular invitándole con ella a que se digne presidir la Función el próximo domingo, según la convocatoria. Dios Guarde a V.E muchos años. Benalup 20 Marzo 1941”.
Me hizo pensar que lo mismo que hay gente en la actualidad que todavía le cuesta poner al Benalup el guión y Casas Viejas, en aquella época desde aquel Benalup de Sidonia franquista había mucha gente que le costaba trabajo el adjetivo posesivo de Sidonia. Pero leyendo el libro de Diego Caro sobre la Historia de Medina encontré el dato que me faltaba para contextualizarlo dentro de aquellos años del hambre, de la miseria, del catolicismo por decreto y del estraperlo. Dice Diego Caro: “Fue un sistema (el estraperlo) del que, por su propio carácter de clandestino, apenas tenemos información, pero que debió beneficiar a los grandes terratenientes del término municipal, porque contaban con todo lo necesario para participar de sus beneficios: excedentes, medios de transportes y lo que era más importante: “la impunidad política que les proporcionaba el formar parte del bando victorioso en la contienda civil”, como bien ha escrito su mejor estudioso, Carlos Barciela. Si a esta carestía, le unimos unos salarios que solamente se doblaron entre 1936 y 1946, cuando el coste de la vida se había multiplicado por cuatro, nos explicaremos la amplitud que alcanzó la miseria entre las clases populares, lo que favoreció el ejercicio de la caridad por parte de los grandes propietarios locales o por el propio Ayuntamiento. En este último sentido, por ejemplo, el 21 de marzo de 1941, se acordaba probar un socorro de 600 raciones de harina para los pobres de Benalup durante los días del “Triduo de Nuestro Padre Jesús Nazareno”, con cargo al capítulo del repartimiento para los obreros en paro”. Este repartimiento de pan o de harina, era el mismo sistema que se llevaba haciendo desde la Restauración, que  continuó en la II República y que va a permanecer en el franquismo, hasta que la crisis de  la Agricultura Tradicional haga aparecer las Lomas, la construcción y la emigración. Pero en este caso, el hambre y la miseria iban acompañadas de una fuerte represión militar e ideológica. Por eso, muchos historiadores piensan que la postguerra o el primer franquismo fue una de las peores  etapas de la historia de España. Ahora me gusta aún más el cartel, porque no me produce ningún tipo de rechazo, simplemente esa alegría interna que uno tiene cuando entiende un poco mejor las cosas y esa convicción de que la cultura y el conocimiento es el único camino existente para hacernos mejores y más libres.

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