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Rituales funerarios de hace 5000 años. La necrópolis de Paraje de Monte Bajo. M. Lazarich y otros. Y 2


Estamos pues ante una necrópolis correspondiente a la Prehistoria Reciente, con una utilización dilatada en el tiempo donde las tumbas fueron ocupándose de manera sucesiva desde fines del Neolítico hasta comienzos de la Edad del Bronce, pero con un máximo desarrollo durante la Edad del Cobre o época calcolítica.

El esfuerzo en la construcción de estas estructuras funerarias que acabamos de describir, la variedad y complejidad  de los rituales aplicados a los cuerpos humanos, junto con la diversidad y riqueza de los ajuares que nos señalan la existencia de una complejidad social dentro de las poblaciones que realizaron estas sepulturas y marcan la culminación del paso de las sociedades tribales comunitarias a las primeras sociedades de clases que llevará a la aparición de los primeros Estados en la Baja Andalucía.
La mayor parte de los objetos depositados como ajuar a los difuntos, señalan la existencia de intercambios de productos o de materias primas para su elaboración (como ocurre con el silex, la variscita, el ámbar, el cinabrio, los cobres arsenicales, etc.) con grupos muy diversos, algunos probablemente situados a gran distancia, ya que todos los objetos elaborados con ellas pasan a ser elementos de prestigio para sus poseedores y, por lo tanto, nos señalan el alto rango de los allí enterrados.
Otro hecho a reseñar es la relación que existe entre los individuos enterrados en esta necrópolis y las manifestaciones gráficas existentes en los abrigos (Tajo de las Figuras, El Arco, Cimera, Negra, Alta, del Tesoro o de la Paja y de los Pilones) de la denominada Sierra Momia; pinturas conocidas desde principios del siglo XX, a raíz de que fueran estudiadas y publicadas por el célebre prehistoriador francés Henri Breuil.
En realidad, las investigaciones en este yacimiento de Paraje de Monte Bajo no han hecho más que empezar, ya que sólo ha finalizado la fase de excavación y recogida de documentación. Probablemente sean muchas las sorpresas que deparecen las siguientes fase de estudio y de laboratorio en las que nos encontramos inmersos en la actualidad. El equipo encargado en este estudio es amplio y pluridisciplinar pues está formado por arqueólogos, médicos forenses, antropólogos físicos, químicos, geólogos, biólogos, geógrafos, etc., y constituido básicamente por investigadores de la Universidad de Cádiz.
La necrópolis de Paraje de Monte Bajo es un ejemplo más de la riqueza arqueológica que posee el Parque Natural de Los Alcornocales. Este rico patrimonio arqueológico integrado por numerosas manifestaciones artísticas (pinturas y grabados en cuevas y abrigos), poblados y necrópolis de épocas prehistóricas, e históricas más recientes, debe protegerse y ponerse en valor, para que así todos podamos disfrutar de él y transmitirlo a las generaciones futuras. Queremos hacer accesible y comprensible este patrimonio histórico-arqueológico y contribuir, al mismo tiempo, a un desarrollo sostenible con la dinamización económica de la zona.
Extracto de un artículo publicado  en Apuntes históricos y de nuestro patrimonio 2007 de Alcalá de los Gazules. Firmado por M. Lazarich, A. Ramos, E. Briceño, A. Carrera, Mª J. Richarte, Ph. Remaud, M. Núñez, L. Aguilera, M. Sánchez, R. Pérez, V. Torrens, M. Fuentes, M. Mesa, V. Jenkins, S. Stratton, Mª J. Feliu, M. Versaci, A. Rui, A. Gomar, M. Caballero y Mª E. García.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Como anécdota, no sé si lo sabes, los que encontraron este yacimiento fueron dos benalupenses. El mérito ahora se lo lleva la uca, pero los que lo descubrieron no fueron ellos.

Salustiano Gutiérrez Baena dijo...

Claro que lo sé y lo he puesto otras veces. Además son amigos míos y me han ayudado mucho. Son Manuela Lago su marido Gil.