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La Guerra Civil en Benalup de Sidonia. La victoria. Carretera y Manta 1

“El tuerto manguita” se fue a un pueblo de Sevilla después de los sucesos, en el año 60 más o menos, murió en Sevilla, tuvo 5 ó 6 hijos. Estuvo en la cárcel, algunos meses. Robaba para comer. Iba a una huerta y cogía algunos boniatos. Vivía en el Tajo. Su mujer se llamaba Carmen Bancalero, se fue a buscar trabajo ya que aquí no podía mantener a sus hijos. Aquí trabajaba cogiendo espárragos” Testimonio oral sobre Francisco Vargas Casas de Catalina Sánchez. Como es lógico en este tipo de fuentes hay muchas imprecisiones y pequeñas inexactitudes, pero lo esencial es cierto y te permite la búsqueda de más exactitudes. Es lo que voy hacer en las entradas que le he dedicado.

Francisco Vargas Casas llegó a Benalup de Sidonia una mañana de 1977, procedente de un pueblo de nueva colonización en Sevilla. Tenía cerca de sesenta años y después de una vida llena de sufrimientos e inseguridades, había logrado cierta estabilidad trabajando con el arroz en las marismas del Guadalquivir. Su intención era quedarse varios días, pero no aguantó más de unas pocas horas. En palabras de su nieta Carmen “los recuerdos y el miedo, aún, hicieron que no se reconociera dentro de aquel paisaje”.
 El Tuerto Manguita había nacido en 1911 en la calle Medina y su apodo le venía porque teniendo menos de 20 años cosiendo una de sus botas, ayudado de una lezna, esta se le escapó y se la clavó en un ojo perdiendo este. Pasó su juventud entre el mundo jornalero de la calle Medina y la calle Nueva, donde las ideas anarquistas pululaban libremente. Teniendo 22 años participó en los Sucesos, por lo que fue apaleado en la administración de arbitrios y consumos por el Guardia Civil García y luego encerrado en la cárcel de Medina, según cuenta Pérez Cordón.
Tres años más tarde ocurrió un incidente que viene recogido en el sumario que se le abrió por esconderse en la sierra cuando empezó la guerra civil. Antonio Vela Barca declara en su sumario: “Por su conducta está señalado siempre como elemento destacado y provocador por lo que ni sus propios camaradas simpatizaban con él. Que el día del Corpus, once de junio de mil novecientos treinta y seis tuvo un incidente con el declarante dicho individuo con motivo de haber tenido que salir en defensa de sus hermanas a quienes dicho individuo había ofendido; con motivo de dicha reyerta el FRANCISCO VARGAS amotinó a los elementos extremistas de la localidad que llegaron en actitud amenazadora a las proximidades del domicilio del declarante provistos de palos y piedras pudiendo dominar la situación un Guardia Civil que condujo detenido al declarante a la Cárcel de Casas Viejas y al día siguiente a Medina”.

1 comentarios:

Carmen Vargas dijo...

Habré leído tantas veces esas letras y hablado de ello, habré escrito otras tantas y recogido en mi libro esos momentos... pero por mucho que esto ocurra no me dejan indeferente estos episodios, algo de lo que me siento orgullosa, el no echar en el olvido mis raíces y de que contexto social he mamado, sobre todo en estos tiempos de regresión.

Gracias, Salus.