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La asociación de Cabezas de Familias. Y 3

Tres anécdotas reflejan este enfrentamiento entre las dos facciones. Hubo elecciones a las que se presentaron, a través de la institución de las cabezas de familia, dos subgrupos benalupenses. Nicolás Vela y su primo “Pepito” Fernández resultaron ganadores y estaban celebrándolo en el bar Resbalón. Eufórico, Nicolás Vela propuso uniformar a los dos funcionarios del ayuntamiento. Pepito Fernández dijo que bueno, pero que él pagaba el traje de Motas, el de Nono, que era mucho más alto, lo debería pagar Nicolás. Los dos grupos estaban representados por dos conceptos distintos de entender la política. Así, al final del franquismo, asistimos a un limitado pluralismo político en el que participó solo un sector de la población, pero no exento de enfrentamientos y polémicas, como las disputas políticas entre el alcalde pedáneo José Romero Bohollo, poseedor del poder oficial y Nicolás Vela Barca, muy próximo al poder real y que dieron lugar a episodios épicos; por ejemplo, cuando hubo que nombrar dos reinas de las fiestas, porque cada uno tenía una candidata o el caso de la remodelación de la Alameda.


Con motivo de hacerse una escalera
que sirve como entrada a la Alameda.
Hubo dos concejales que discutieron
no se ponían de acuerdo y se ofendieron
delante del perito y del ingeniero.
Hay que comportarse
le decía el primero
no me ofendas más
que en el pueblo ya te han visto el plumero.
Y el otro decía
con tono más duro.
Me han visto el plumero, y a ti también,
se te ha visto el cutis.

(Los Segaores 1978)

El enfrentamiento por la elección de la reina de las fiestas ocurrió en 1972. José Romero Bohollo, el alcalde pedáneo, que representaba el poder oficial, tenía propuesta como reina a Magdalena Gutiérrez. Dice Mintz en coplas de carnaval: "Era Don José un hombre alto y guapo que tenía el pelo oscuro y rizado y un estrecho bigote. Él y su bella y bien vestida mujer casi parecían demasiado elegantes para un simple pueblo campesino. El veterinario resplandecía más que el médico, y todos sabían que él era mucho más importante que el médico para la economía de la localidad. Don José era  funcionario del estado para supervisar el matadero, así como el pescado y otros productos alimenticios vendidos en el mercado. También certificaba (junto con la Guardia Civil) la marca de los toros bravos. Además de estas responsabilidades, tenía una clínica veterinaria privada de la que ganaba varias veces su salario como funcionario". Mientras que Nicolás Vela proponía a Fina Manzorro. Sobre Nicolás, dice el mismo Mintz:  "Un afortunado heredero de su abuelo y de su bisabuelo, quienes habían acumulado los bienes de la familia, Nicolás Vela poseía tierra de pasto y la herrería principal del pueblo.  Recientemente, había formado una nueva  empresa de construcción aprovechándose de las habilidades constructivas recién adquiridas por los desplazados campesinos. Nicolás Vela tenía un pecho imponente, un modo majestuoso y enérgico y una voz profunda ideal para gritar órdenes. Dinámico como era, había perseguido y conseguido como esposa a una de las chicas más bonitas del pueblo, y ambos vivían en una selecta casa cercana a la Alameda y a la iglesia" 
Aquel año de 1972 las posturas se habían enquistado, como tantas otras veces, Nicolás proponía una reina y José otra, al final, también como casi siempre, llegaron a una especie de solución: Magdalena fue reina de "la Janda" y Fina de "Benalup industrial".

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