headerphoto

La asociación de Cabezas de Familias 1

En un principio Franco adoptó la parafernalia y la ideología fascista para su nuevo estado. Es la época azul. Pero a partir de 1943 ya estaba claro que Alemania e Italia iban a perder la Segunda Guerra Mundial y Franco comienza a dar pasos para acercarse a las democracias. Como dijo de él Sanjurjo: “Franquito es un cuquito que va a lo suyito”. Entonces la falange empieza a perder peso y lo ganan los católicos, ahora tradicionales y luego en los sesenta el Opus Dei. Comienza, así mismo, todo un proceso legislativo para instalar en España lo que ellos mismos llamaban Democracia Orgánica. A nivel local lo que más afectó fue la Ley de Bases del Régimen Local que se aprobó el 17 de julio de 1945. En el régimen municipal esta nueva ley representó un pluralismo político limitado.
Como dice Diego Caro en su Historia de Medina: “ Como según esta doctrina, las “instituciones naturales” de la sociedad eran la Familia, el Sindicato y el Municipio eran éstas las que tenían que componer la representación política local. De esta manera, las corporaciones quedaban formada por los llamados “tercios”: uno que formaban los ediles que representaban a los cabezas de familia, otro tercio que representaba a las organizaciones locales del Sindicato Vertical y un tercer tercio que representaba a las entidades culturales y profesionales de la población y que eran elegidos por los concejales “familiares” y “sindicales” de una lista de nombres que proponía el gobernador civil… Como Medina tenía entonces una población comprendida entre los 10.001 y los 20.000 residentes, cuando se convocaron las primeras elecciones municipales por este nuevo sistema, en 1948, le correspondió elegir a 12 concejales”. Mediante este sistema comienza un pluralismo político limitado que se va a reflejar en dos aspectos; en el Ayuntamiento de Medina empieza a ser constante la reivindicación de la Segregación de Benalup y en esta misma localidad se van a formar dos grupos de poderes, que aunque ambos son fieles y pertenecen al franquismo sociológico tienen grandes disputas entre ellos.
El primero que abrió la caja de los truenos en el Ayuntamiento de Medina fue Alfonso Pérez Blanco con aquel memorable discurso que ya trajimos a este blog. Esa labor la continuó Nicolás Vela, que se va a convertir en el gran instigador y verdadera pesadilla de los alcaldes y concejales asidonenses. Luego a finales de los sesenta se incorporan a este grupo José Romero Bohollo, alcalde pedáneo desde 1969 a 1979 y los concejales Feliciano Rodríguez y Manuel Guillén.

0 comentarios: