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Vente pa Alemania, Pepe. Y 2

...Durante dos o tres semanas, mientras los hombres estaban en su hogar, las calles se llenaron de caras jóvenes y Benalup pareció recuperar su vitalidad. Los trabajadores de Benalup acostumbraban a congregarse a lo largo de la calle principal, enfrente de los cafés y por la Alameda, antaño el sitio en que los capataces escogían mano de obra para trabajar en el campo. Vistiendo chaquetas y trajes como hombres de ocio, los hombres recién llegados se destacaban entre los campesinos y trabajadores del pueblo. Los transeúntes se paraban para intercambiar saludos y noticias…. Los hombres intercambiaban historias y chistes de su vida en Alemania. Se decía que en una fábrica algunos españoles se habían peleado con un grupo de trabajadores alemanes. Llamaron a la policía, pero los trabajadores españoles no se entregaron. Entonces el jefe de policía alemán saltó sobre la mesa. "¡Amigos!", gritó. "Es bueno verlos tan unidos. Si hubieran estado tan unidos en España como lo están hoy, no estarían aquí."

Alemania organizó la llegada de emigrantes de los países mediterráneos para sostener el gran desarrollo económico que estaba viviendo el país germano con mano de obra más barata que la propia y que estaba dispuesta a trabajar en ocupaciones que los alemanes rechazaban. Como hasta hace poco ha pasado en España recientemente. Por el acuerdo hispano-alemán fueron contratados 377.561 españoles entre 1962 y 1977. Pero en la práctica los emigrantes españoles a Alemania superaron el millón de personas (1.066.440).
La crisis actual ha vuelto a poner, a menor escala, Alemania como destino de los emigrantes españoles. Pero las cosas han cambiado, en los sesenta el viaje duraba dos o tres días en trenes donde viajaban hacinados. Eran los tiempos del Salustiano de Carlos Cano “En principio se hace dura sobre to la soleá, esa gente chamullando no se le entiende ni atá. Menos mal que algunas veces la embajada cultura] les manda al Julio iglesias y a un tal Manolo Escobar”. Ahora el viaje dura dos horas en una aerolinea de bajo coste. Ya no es el campo la profesión de los emigrantes actuales sino que son jóvenes licenciados en carreras técnicas, ingeniería, sanidad, docencia, hostelería y turismo con un nivel medio (certificado) de alemán. Mi antiguo alumno, y sin embargo amigo, Manuel Sánchez hizo gran parte de su tesis de Kant en Alemania.
Lo que tengo claro es que aquella incomprensión, empezando por el idioma, aquella nostalgia de la tierra abandonada y aquellos días y días en soledad fueron los cimientos para el posterior desarrollo. Muchas familias salieron hacia delante y permitieron el progreso de su hijos gracias a la emigración de los padres. Si entendemos la cultura como la suma total de todas las formas en que vive el hombre, transmitidas de generación en generación por medio del aprendizaje, la cultura de un pueblo es su herencia social. Aquí se sabe bien que cuando vienen maduras se viene y cuando son duras se va. Es nuestra herencia social, de la que la emigración a Alemania en los sesenta es sólo un botón de muestra.

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