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La crisis del corcho. Y 4

Y es que en el mantenimiento del alcornocal nos jugamos mucho, desde el punto de vista demográfico, económico, antropológico y medioambiental. . Los alcornocales juegan un papel fundamental en la prevención de la desertización y reducción de los peligros de los incendios. Actúan además de de manera eficaz frente al cambio climático como sumidero de CO2. Acoge una gran biodiversidad, donde viven especies de fauna y flora  protegidas y de alto valor ecológico. El alcornoque es la especie llave de todo este ecosistema mediterráneo. Pero además los alcornocales son el centro de la economía de muchas explotaciones de la comarca. Aparte de ser una fuente de corcho, estos bosques se usan como fuente de recursos para el pastoreo, los cultivos de cereales, leña, carbón, frutas, aceites, espárragos, tagarninas, hongos, caza… La actividad corchera es, sin duda, la que ha determinado y determina que se hayan mantenido  grandes extensiones de alcornocal, y su incidencia económica supone hasta el 85% de los ingresos para las fincas, así como el desarrollo de todo un conjunto de oficios y tradiciones que son patrimonio de Andalucía. Además, el legado cultural y patrimonial de esta actividad, con más de 200 años de historia, junto con la singularidad de los paisajes alcornocales, constituye un excelente recurso para generar nuevas oportunidades en estos territorios, vinculadas al desarrollo de nuevos modelos de turismo sostenible.

Pero no todo van a ser problemas. Dos son los elementos clave que pueden jugar a favor del corcho. Por un lado, su carácter natural, sostenible, ya que se trata de un material orgánico, renovable, reciclable, biodegradable, cuya producción no contamina…Por otra parte, el alcornocal posibilita unos paisajes naturales que favorecen el turismo de bajo impacto ambiental. Y es que si la demanda  de corcho se perdiese definitivamente, habría serios riesgos en la supervivencia del alcornocal. ¿Qué sería de nuestra sierra sin alcornoques?. Parece que en torno al corcho y al alcornoque nos jugamos algo más que viabilidad económica, nos jugamos la preservación del patrimonio natural e histórico de la zona. Por ello parecen necesario dos tipos de medidas. Por un lado, actuar de manera integral desde el punto de vista medioambiental y económico (asegurando la rentabilidad, pero también un mejor reparto de la riqueza generado mediante un desarrollo endógeno) y por otro aumentar el grado de concienciación de la población sobre la riqueza que representa el alcornocal y su necesidad de conservación. Esta última vía debe hacerse a través de la divulgación.

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