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El olvido hacia los olvidados. 2

Terminada la Segunda Guerra Mundial, de los muertos republicanos en los campos de concentración alemanes, el gobierno de Franco no quiere saber absolutamente nada. A la sociedad española de entonces, más preocupada por la difícil subsistencia diaria en esta dura posguerra, se le ocultó que varios miles de españoles fueron internados y asesinados por los nazis en uno de estos campos de exterminio. A los familiares tampoco se les ofreció un mínimo de colaboración y ayuda para saber la suerte que habían tenido sus padres, sus hijos, sus hermanos….Y esa actitud del gobierno español no cambió a lo largo de los cuarenta años de dictadura. Jamás recibieron información o datos sobre la forma y las condiciones en que fallecieron. La Administración española decidió silenciar y olvidar a las víctimas españolas del nazismo. Nunca un familiar recibió una comunicación oficial del Estado español; nunca una explicación.
El nieto de Antonio Lino, Francisco Nieto Reyes,  cuenta el sentimiento contradictorio que le supuso tener datos ciertos de la muerte de su abuelo.
Era confirmar una sospecha, era tener datos constrastados del lugar y momento, aunque continuaban y continúan sin saber los detalles que le condujeron a esa muerte. Pero algo es algo y "¡por fin, lo habían encontrado!", tras más de cincuenta y cinco años de angustia y esperanza. Como él mismo escribía : “José Reyes  oteaba siempre las suaves colinas de Benalup-Casasviejas para ver si divisaba la figura de su hermano volviendo al pueblo, y de manera clandestina oía "radio pirenaica" por si daban alguna noticia de su paradero. Mi tio-abuelo José murió sin saber qué fue de su hermano, siempre esperando esperando,(es la gran virtud de los humildes)".
Me he encontrado en el archivo de Medina en el apartado de correspondencia esta carta con fecha de 10 de agosto de 1956 del alcalde de Medina dirigida al Ministro de Asuntos Exteriores de España: “Se ha personado en esta Alcaldía la vecina de esta Ciudad Manuela Vidal Mendoza con domicilio en Cigarra nº 10 viuda de José García García, manifestando que su hijo FRANCISCO GARCÍA VIDAL se encontraba en zona roja el año 1936 al iniciarse el glorioso Movimiento Nacional, teniendo noticias suyas en algunas ocasiones, recibiendo por última vez carta el 1 de febrero de 1941 desde Alemania sin que pueda precisar la localidad. Que sabe que estuvo en Francia y fue hecho prisionero en Alemania, y teniendo conocimiento que próximamente serán repatriados de Rusia un grupo de españoles, desea conocer si su citado hijo se encuentra entre ellos o si se tienen algunas noticias suyas. Lo que me permito poner en conocimiento de V.E. con el fin de que si es posible puedan satisfacerse los anhelos de la repetida vecina”. Al mismo tiempo el alcalde de Medina le envía otra carta al gobernador civil: “Por si se digna ordenar su curso al Ministerio de Asunto Exteriores, adjunto tengo el honor de remitir a V.S. escrito en el que la vecina de esta Ciudad Manuela Vidal Mendoza interesa noticias de su hijo FRANCISCO GARCÍA VIDAL que cree que se encuentra prisionero en Rusia”. Los dos escritos reflejan la angustia de una madre que no sabe donde está su hijo y no quiere creerse que llevaba muchos años ya muerto. Me han llegado noticias que aun hoy hay parte de la familia que desconoce que Francisco García Vidal había muerto en Gusen a finales del 41, al mismo tiempo que sus tres compañeros de Casas Viejas, coincidiendo con la certeza que obtuvieron los alemanes de las autoridades españolas sobre el olvido y el desprecio a unos españoles, que por su condición ideológica, no tenían condición de tales para los amos y señores de la Nueva España.

1 comentarios:

Fco. José Nieto Reyes dijo...

Salus. Estoy muy orgulloso de poder saber el paradero de mi abuelo Antonio Lino Reyes desde el año 1995en que me lo comunicaron desde Francia. Al día de hoy figuran esos datos en todos los foros por la Ley de Memoria Histórica, pero en aquel año no se sabía nada. otra sorpresa me deparó el encontrarlo: La labor diáctica del franquismo condenando al silencio a víctimas y familiares tambien había calado en muchos miembros de mi familia. Estoy muy orgulloso de haber conocido qué fué de mi abuelo, de compartirlo con otros familiares que tambinén han aportado datos, y de ponerle a mi madre, su hija, la vida y final de su padre delante, con transparencia y conocer la gran persona que fué mi abuelo Antonio. Gracias Salus