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MIS IMPRESIONES SOBRE BENALUP. Por Pepe Segura

Benalup me llega por el corazón de su gente y de su entorno y por la sangre de mi abuela Isabel Vidal Cruz.
Mis memorias remotas me llevan a mis conocidos mayores, aquellos que ya no encuentro físicamente presente,  pero que aparecen en cada uno de los rincones del pueblo por donde paso y los traigo de nuevo a mi recuerdo.  Formaba parte de mí, conocerles, interesarme por lo singular y grandioso de cada uno de ellos, entre otros; unos eran talabarteros y vendían cupones de los ciegos, otros hacían escobas de palmas y jardineros, otros eran agricultores de huerto y porqueros, otras trabajadoras y madres solteras, y algunos jornaleros del campo.
De mi infancia quedan el  gentío de Alameda y nuestros  juegos; el contra, pito escondé, el burro y  pollito inglés. Los paseos de su gente por la calle San Juan y  la Alameda. Los placeres de sus golosinas,  las achaitas de membrillo, los mantecados de la confitería, los rosquetes y el Cine Román. La feria con su caseta y sus bailes, los cacharritos con sus volaores, la escopeta de aire comprimido con su mira trucada y sus perdigones, los churros tan ricos y nuestra famosa familia turronera.
El entorno de su campo siempre me atrajo desde sus entrañas; el Rio Barbate, el Celemín, El Padrón, La Morita, La Huerta Riscardito, Lo de Mañez, El Convento El Cuervo, La Yeguada, Las Lomas, el Padrón, Cucarrete, Isla Verde, La boca de las puercas, Las Cobatillas, y un sinfín de lugares que hicieron que además de que los disfrutara, les  hurtara a su naturaleza a veces,  algunos espárragos y cabrillas, que tanto me gusta después de la lluvia salir a cogerlos.
Ahora de mayor me gusta el rencuentro con los viejos conocidos que permanecen, dejarme conocer por los nuevos oriundos, los más jóvenes, aquellos que se verán también impulsados a salir, muchos con  la suerte de volver. Somos tantos los que nos  reencontramos viviendo fuera del pueblo. Cada uno con su triunfo de pertenecer a un lugar que va defendiendo, describiendo, particularizando en anécdotas aprendidas en el pueblo, que hacen que nunca nos olvidemos de nuestro Benalup, del antiguo y nuevo Casas Viejas,  allá donde estés.
Benalup de la Morita
Benalup de caracoles, espárragos y  cabrillas
¿ Dónde te encuentras?
                                                               No tengo después de la lluvia, tu olor
                                               No tengo del campo, tu color
                                                              Siento tu falta y mi vuelta me desespera
                                                             Tendré que esperar un tiempo
                                                                          Para tenerte de nuevo a mi vera  
               
- Un casaviejeño por el mundo -      
Cuando estaba haciendo el pots sobre Pepe Segura dentro de la serie casasviejeños por el mundo, le pedí medio folio con sus impresiones sobre B/CV, como está tan lejos han llegado tarde, pero me parecen tan interesantes que las he publicado en este blog.                                                         

1 comentarios:

una mujer dijo...

Pepe, has descrito la realidad de entonces y me ha hecho recordar aquellos tiempos....Un saludo desde Benalup-Casas Viejas hasta que nos veamossss