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La Guerra Civil en Benalup de Sidonia. La victoria. Cristobilla al ataque

Ayuntamiento viejo, en lo que hoy es la plaza del Pijo
Una de las entradas que más me gusta de este blog es aquella de la factura que presenta Cristóbal Torres Pacheco al Congreso de los Diputados  porque los guardias de asalto además de asaltar el casarón de Seisdedos, cuando terminaron su trabajo, o mejor escrito en un descanso, asaltaron su tienda, hoy el pub del Chori, se bebieron lo que se encontraron y se comieron lo que había, incluido un jamón. Pero, como además de asalto eran guardias se encontraron una escopeta que según la  declaración de Cristobilla era para llevar a cabo el tradicional disparo de cartuchos que se hacía en Semana Santa. Y encima de comerse el jamón y beberse el vino lo denuncian y encarcelan en la prisión de Medina por la escopeta. Pasado el trago de la cárcel y al hilo de la fama y la polémica Cristóbal se envalentó y presentó un escrito reclamando los gastos ocasionados por los de Asalto en su asalto, adjuntando la famosa factura.
Seis años más tarde se ve envuelto en otro incidente con las autoridades. Como la primera vez le dio resultado lo de los escritos esta vez, con fecha de 3 de octubre de 1939 reclama directamente al alcalde dice así: “Cristóbal Torres Pacheco mayor de edad, casado y de esta vecindad, con residencia en la Aldea de Casas Viejas de este término, con domicilio en la Calle de San Juan, de profesión industrial a V.E con el mayor respeto tiene el honor de exponer.
Que el día tres de agosto último me fue intervenida por el Alcalde Pedáneo de dicha Aldea, la radio de mi propiedad que tenía en mi establecimiento de bebidas, por haberlo ordenado V.E debido a que estaba hablando Paris, pero lo hacía en castellano”
Hay que tener en cuenta que hace menos de seis meses que ha terminado la guerra y el control sobre la población y sobre todo lo relacionado con los medios de comunicación es muy estricto. Sobre todo con aquellos propietarios de bares que no reconocían de un modo claro y absoluto el poder de las nuevas autoridades. A mí que me gusta leer o imaginar entre líneas, eso de hablando París en castellano me suena a que “lo dejen de tonterías,  que él ni es político, ni quiere serlo y que lo único que quiero es que le den su radio”. Casas Viejas siempre había sido una población que aunque dependía de Medina y de los propietarios se había ido acostumbrado a ello y a vivir lo más independientemente posible de ellos. La oligarquía asidonense que era la que mandaba en el Ayuntamiento matriz estaba muy lejos y se interesaba muy poco por lo que pasaba en Casas Viejas. Los grandes propietarios benalupenses aunque tenían la casa de campo en “la aldea”, la casa principal la seguían teniendo en Medina. Recordemos que la  población que forma Casas Viejas mayoritariamente viene buscando trabajo de Medina o de la Sierra de Málaga y se instala de forma provisional en chozas que luego se convierte en vivienda definitiva. Hay mucho jornalero, mucho sopaca, muchos que llegan aquí huyendo de su lugar de origen y bastantes comerciantes e industriales que se instalan buscando la sinergias de una población de aluvión. En este contexto siempre hubo una hostilidad más o menos soterrada a aplicar en Casas Viejas las normas e impuestos que decidía Medina. Que la guerra había recién terminado no era causa para que Cristobilla no pidiera que le devolvieran una radio que le habían quitado injustamente. El tema de la radio siempre había sido complicado, ya estudiamos todo el affaire de Ricardo con la suya. En este mismo sumario pudimos leer que una de las primeras medidas que se adoptó cuando triunfó el movimiento fue requisar todas las radios de Casas Viejas y llevárselas a Medina. Allí estuvieron seis meses, hasta que de nuevo volvieron a “la aldea”. Pero sigamos con la carta:”Y como quiera que a pesar del tiempo transcurrido continua retenida dicha Radio en la Administración de Consumo de esta espero alcanzar del bondadoso corazón de V.E se digne a ordenar me sea entregado dicho aparato para distracción de los clientes de mi establecimiento.
Gracia que espero alcanzar del generoso corazón de V.E. cuya vida guarde Dios muchos años para bien de Medina”.

La despedida se las trae y a mí me denota el cabreo que podría tener Cristobilla. Cuando habla de la Administración de Consumo yo me lo imagino pensando “enfrente de mi tienda, si yo mismo lo puedo coger”, lo de dos veces “corazón” una generoso y otro bondadoso puede tener una carga de ironía importante, pero lo mejor es la traca final. El despido tradicional en las cartas siempre es el mismo. “Gracia que espero alcanzar… " y termina con “Dios guarde muchos años para bien de España”. Cristobilla ha cambiado España por Medina, lo mismo fue un despiste o un error o imaginaciones mías, pero a mi suena a  “con tus castas toas”. En todo caso, las relaciones entre el Ayuntamiento de Medina y los comerciantes benalupenses en el franquismo iban a estar llenas de malentendidos y de negaciones a pagar impuestos por parte de estos hacia un Ayuntamiento del que no se sentían parte.

1 comentarios:

choripub dijo...

de la historia se aprende, y por eso el nuevo regente del local intenta evitar que no le dejen cuentas colgadas, para no tener que ir a juicio a pedirlas, je je, Saludos.