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El juicio de junio del 34 a los campesinos de Casas Viejas. Y 2

El 22 de junio del 34 Eduardo de Guzmán escribía en la Tierra: "Antaño, cuando la barbarie se enseñoreba del mundo, tras de los Tribunales venían a veces las hogueras. Ahora son las hogueras, los crímenes, los asesinatos, preceden a las condenas. Casas Viejas fue arrasado por las fuerzas del orden. Casas Viejas presenció aterrado el asesinato de una veintena de campesinos. ¿Quiénes eran los muertos? Según Casares, según Azaña, según el propio Rojas, los rebeldes, los que dispararon contra el cuartel de la Guardia civil, los que ocasionaron la muerte de un sargento y un número de puesto. Pero aquellos veintitrés cadáveres con que se pretendió vengar la muerte de dos guardias no bastaban. Había que buscar más responsables; habia que encontrar sobre quien descargar todo el peso de la ley. Y se buscó entre los huídos, entre los que lograron escapar a la muerte, entre los que se lanzaron a la serranía para impedir que les alcanzasen las llamas y el plomo..." La sentencia no colmó las expectativas de nadie, pero alegró más a los sectores derechistas que izquierdistas. “Se condena a Antonio Cabañas Salvador (a) Gallinito, a seis años de prisión mayor, a la de cinco años a Salvador Jordán Aragón, Manuel Moreno Cabañas, Francisco Rocha Acevedo, Sebastián Pavón Pérez y Antonio Toro Rodríguez. A José Monroy Romero a tres años, a José Jiménez Fernández, Manuel Vera Moya, Francisco Cantero Esquivel, Francisco Durán Fernández y Esteban Moreno Cano a dos años. A José Moreno Cabeza, Antonio Durán Fernández y José Rodríguez Quiros a un año. Son absueltos: Diego Fernández, Francisco Quijada Pino, José Pérez Franco, José González Pérez, Manuel Sánchez Olivenza, Antonio Pavón Pérez, Antonio Cornejo Delgado, Antonio Cruz García, Sebastián Cornejo Bancalero y Sebastián Rodríguez Quiros." Los dos primeros grupos de campesinos, los condenados a dos años o más, se repartieron entre las cárceles de Ocaña y del Puerto de Santa María. Cuatro meses después estalló la revolución de Octubre de 1934 muchos españoles que participaron en ella fueron encarcelados. Tras la caída del gobierno conservador se convocaron elecciones para febrero de 1936, el Frente Popular, una coalición electoral, llevaba en su programa dos puntos claros, profundización de las reformas del bienio progresista y amnistía para los presos de la revolución de octubre. Como la izquierda ganó las elecciones el gobierno entrante cumplió su compromiso y el 22 de febrero amnistió a todos los presos del 34 con la obligatoriedad de que fueran admitidos en la empresas en las que trabajaban antes de ingresar en prisión, incluyendo en esa medida a los campesinos de Casas Viejas. Al mismo tiempo "Cuerroestaca" o Juan "Sopas" que se encontraban huídos y escondidos desde 1933 se consideraron también amnistiados y volvieron a Casas Viejas, aunque Juan Sopas fue muy mal recibido, como veremos en un futuro pots. Cinco meses después el golpe de estado derrotado pero no fracasado provoca la Guerra Civil. En la provincia de Cádiz los nacionales se impusieron desde el principio, reabriendo juicio sumarísimo contra la mayoría de los que habían participado en los Sucesos, se consideraba agravante el hecho de haber sido amnistiado en febrero del 36.

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