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La Guerra Civil en Benalup de Sidonia. Vida cotidiana en la zona republicana. El frente de Pozoblanco.1

La batalla de Pozoblanco, junto con la de Málaga, es la más importante de las libradas en la Guerra Civil en Andalucía, y en lo que respecta a los combatientes benalupenses, de ambos bandos, en la que más participación y protagonismo hubo. Caída Málaga en febrero del 37 Queipo de Llano lanza una importante ofensiva contra el norte de Córdoba para tener vía libre a las minas de Almadén y al santuario de la Virgen de la Cabeza donde se habían atrincherado un grupo de guardias civiles leales a los nacionales. Las tropas republicanas con base en Pozoblanco y al mando de Pérez Salas, no sólo resisten el empuje de Queipo, sino que contraatacan. El empuje los lleva hasta Puerto Calatraveño y Villaharta donde se estableció el frente hasta el final de la guerra. En mayo de 1937 las posiciones se establecieron y la guerra de trincheras se impuso hasta el final de la contienda. Esta batalla subió la moral republicana, porque Pozoblanco fue el pequeño desquite republicano por la pérdida de Málaga. Pozoblanco, como Guadalajara o Madrid confirmaba el equilibrio de fuerzas a las que habían llegado los dos ejércitos en la primavera del 37. La segunda consecuencia era la pérdida del santuario de la Virgen de la Cabeza con los guardias civiles dentro, la tercera poner freno a la euforia y confianza con la que actuaba Queipo de Llano en Andalucía, alentados sobre todo a raíz de su éxito en Málaga. En estos combates favorables a las armas republicanas destacaría sobre manera el comandante Pérez Salas. Queipo de Llano, en sus famosas locuciones en radio Sevilla llegó a decir de él:"Lastima que tan buen jefe como es Pérez Salas este al lado de los rojos. Siento mucho tener que fusilarlo, pero me veré obligado a hacerlo". Una vez concluida la guerra, el 4 de agosto de 1939 Pérez Salas fue fusilado. A un periodista inglés le dijo Pérez Sala: “No soy comunista ni anarquista, sino sabe usted, un español de lo mas normal. Pero no crea que es jactancia, se lo digo: no teníamos otra salida. Entiendo poco de política, pero soy español y me gusta la libertad”. Pérez Sala fue famoso por su pericia técnica, sobre todo con los cañones y por la adversión que sentía ante los comisarios políticos republicanos, especialmente a los comunistas. Francisca Monroy, hija del líder anarquista de Casas Viejas y esposa de José Lino, combatiente en Pozoblanco, recuerda todavía una de las canciones que se cantaba en este frente:
Niña, si quieres comer
barato y de buena forma,
en el Frente Pozoblanco
Azaña tiene una fonda.
El primer plato que ponen
son los cascos de metralla,
el segundo los fusiles rusos
y el cañón de Pérez Salas
Pérez Sala tenía un hijo en el mismo frente pero en el bando contrario, el cual murió en el transcurso del enfrentamiento.  Se cuenta que Perez Salas estaba en Belalcazar, y que en Monterrubio estaba Perez Salas hijo, y que cuando pasaban los obuses por encima del pueblo el hijo decía "ese es el cabrón de mi padre”. Esta lucha entre familiares directos, la podemos completar con el testimonio de Miguel Pavón en Los anarquistas de Casas Viejas: “Antonio, Sebastián y yo estábamos en un bando y otros dos hermanos, en el otro. Manolo y José nos estaban disparando, y nosotros a ellos”.
En la fotografía de marzo del 39 los efectos del bombardeo nacionalista sobre Pozoblanco

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