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Los monaguillos. La procesión va por fuera


Esta foto me la encontré en el Facebook del que está a la derecha del Padre Muriel, Juan Manuel Gutiérrez Vidal. Facebook está adelantando en visitas al mismo Google y se ha convertido en una forma de socializarse característica del tiempo en que vivimos. A través de Facebook nos relacionamos con los demás. Lo primero que me dice esta foto es que antes la Iglesia era el Internet de ahora, un instrumento de socialización y de control, como ahora son las redes sociales. En el centro de la foto el Padre Muriel, a la izquierda “La Pelona”, detrás de él Juan Gómez Mesa y a su derecha una de las hijas de Paco el del Horno. Detrás del Padre Muriel Ramón Mena y Germán Cozar. Me llama la atención muchas cosas de esta foto. Asistimos a la salida de un paso, con lo que posiblemente estemos en Corpus o Semana Santa, pero hay una gran cantidad de jóvenes. La inmensa mayoría de los jóvenes de esta época estaría o en la procesión o merodeando en las proximidades. Es el poder social de la Iglesia que hoy ha perdido. En la laicización actual tiene un papel importante el mundo digital, las redes sociales e Internet. Son muchas las fotos que podemos ver de nuestros amigos a través del Tuenti o Facebook. La fotografía se ha convertido en algo cotidiano, normal, ordinario… sin valor aparente. A finales de los cincuenta o principio de los sesenta, que es la época de esta foto, una fotografía era algo muy importante, que se producía en momentos muy puntuales. Había muy pocas cámaras y muy pocos fotógrafos. No sé quien es el autor de esta fotografía, pero por lo que sé de los fotógrafos de aquella época posiblemente no nos equivocaríamos si escribiéramos que el autor fue “Trechica” (por cierto que tiene que haber un tesoro en forma de fotografía en su casa con miles de fotos como esta). En esa época no se hacían fotografías por cualquier cosa, hacía falta una boda, una comunión, un bautizo, una fiesta de guardar o un acontecimiento tan importante como una procesión. La fotografía consiste en parar el tiempo, en convertir un instante en eternidad, pero si nos fijamos en esta fotografía nos daremos cuenta de que los que procesionan se paran para ser fotografiados y todos miran a la cámara del fotógrafo. De aquella época, más menos, son las fotografías de Mintz y no hay ninguna, que yo sepa, en la que todos los fotografiados miren de esa forma a la cámara. Los ojos muy abiertos y fijos, parece como si se quisieran comer a la cámara. Menos “La pelona” (sólo conozco su apodo) y el Padre Muriel todos tienen cerrada la boca, en una actitud de bondad. Parece una fotografía de un bautizo, una boda o una comunión, pero donde el carácter festivo ha sido sustituido por la seriedad de la Semana Santa . Son los protagonistas de un acto relevante. Hoy los monaguillos escasean, en aquellos años había muchos, esta foto es una prueba. Ser monaguillo era un logro. Pertenecían a la red social más importante de aquella época.

1 comentarios:

Anónimo dijo...

Referente a la foto de hoy de Paco Trechica esa procesión no es ni del Corpus, ni de Semana Santa, es la Virgen de Fátima que procesionaba todos los 13 de mayo en aquellos tiempos. La Iglesia tenía fiesta casi todos los días del año. Comida no había pero procesiones muchas. Un saludo.
J.M. Gutiérrez Vidal