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El anticlericalismo y la Semana Santa

He tenido poco éxito en mis plegarias para que alguien escribiera sobre la Semana Santa y eso que imploré a nombres concretos. Se ve que soy hombre de poca fe. Bueno, os recuerdo el tema era que en Público había salido una noticia sobre la procesión laica que habían pedido los ateos para el Jueves Santos. Aquí de toda la vida hemos estado enfrentados por cuestión de la religión, como dijo Agustín de Foxa "Los españoles están condenados a ir siempre detrás de los curas, o con el cirio o con el garrote". En Francia hay un gobierno de derechas y han sacado un decreto prohibiendo las plegarias religiosas en la calle "con ello se busca, según un comunicado del Ministerio del Interior, mejorar el conocimiento y la aplicación del laicismo, reafirmar el principio de neutralidad religiosa en los servicios públicos y garantizar el libre ejercicio de culto". Me ha gustado mucho el artículo de Elvira Lindo sobre este tema. A mí me parece que los enfrentamientos religiosos entre los españoles es la punta del iceberg del enfrentamiento de las dos Españas, es decir, que la religión hace de ratilla de indias, de excusa, de parapeto que utilizan unos y otros para luchar por otros intereses. Ojalá fuera tan sencillo como lo planteo pero creo que cuanto más individual sea el ejercicio de la religión más se convierte en un derecho fundamental, la que sea, la que cada uno quiera o le hayan dado. Os voy a poner dos ejemplos de como estos enfrentamientos tenían un transfondo más ideológico y social que religioso. En el ambiente crispado de la segunda república en Casas Viejas el alcalde pedáneo Baltasar Alcántara hace la siguiente pregunta en escrito de 5 de junio de 1933: "Por la alcaldía pedánea de Casas Viejas se autorizó la celebración de un entierro católico con asistencia del clero, el cual entonó responso en la vía pública y ante las manifestaciones de varios vecinos contrarias a esos cantos religiosos, no estando la vigente legislación muy concreta en estos casos, me permito suplicar de V.E me informa sobre si en un entierro católico autorizado pueden entonarse en la vía pública esos cantos. También se presenta el caso de que para el próximo jueves 22 creo que se va a inaugurar la Iglesia de la Aldea de Casas Viejas y desearía saber si para dicho acto deben proveerse de la correspondiente autorización". Contextualicemos. Baltasar Alcántara había sido elegido alcalde pedáneo en sustitución de Juan Bascuñana al que cesaron en relación a su actuación en los Sucesos. Aunque era un hombre próximo a los propietarios y a la religión hace esta pregunta por las presiones del hombre más fuerte políticamente en esos momentos, después de que los anarquistas hubieran sido reprimidos de la forma en la que se hizo. Me refiero a José Suárez Orellana, socialista, antianarquista y anticlerical. Tres años más tarde, otro jueves, 11 de junio de 1936 en la celebración del día del Corpus ocurrió otro incidente que aunque tenía revistimiento religioso, poseía un gran transfondo político. Las hermana Vela se dirigían a misa de Corpus acompañadas por su hermano AntonioVela, que luego sería vicepresidente de la Diputación. Un grupo de jornaleros entre los que estaba Francisco Vargas Casas  se mofaron de ellos y el "tuerto manguita" le quitó el velo a Carmen Vela. Su hermano Antonio, entonces, se avalanzó hacia él, dándole un puñetazo. Los amigos de Francisco Vargas se organizaron para lincharlo y asaltar la casa si hacía falta. Pepe Suárez intervinó, habló con la  Guardia Civil y  se lo llevaron al cuartel para su seguridad. Su madre Ana Barca decidió que la familia se fuera a Medina (donde como las “grandes” familias del pueblo tenían su primera residencia) unos días hasta que se tranquilizará el ambiente. Y el ambiente estaba tan tenso que estalló en España un mes después, concretamente el 17 de julio de 1936; la Guerra Civil. Esos hechos pasarían posteriormente factura a Francisco Vargas, pero eso será cuestión de otra entrada de la serie del 75 aniversario de la Guerra Civil. Evidentemente en ese incidente hay más trasfondo social que religioso, el problema agrario que ya había condicionado los Sucesos también estaba detrás de la Guerra Civil.

Por otra parte, la celebración de la Semana Santa en Casas Viejas es tan antigua como su formación como pueblo. Mintz hablando de principio del siglo XX decía: "Durante la Semana Santa, el cura andaba en la procesión bajo un toldo que era lelvado por un guardia civil y un diputada, uno a cada lado. La ceromonía era tanto una manifestación de los tres poderes temporales como una fiesta religiosa. Mientras pasaba la procesión, la mayoría de los campesinos observaban en silencio en las aceras o permanecían en los cafés". Un acta capitular de esa fecha  de 9-4-1900 que dice “Se acordó contribuir con veinte y cinco pesetas a los gastos que ocasionen las procesiones que en la Semana Santa tengan lugar en la Aldea de Casas Viejas… a favor del cura de dicha aldea Don Diego Fuentes Bermudez”
A mi parece que lo mismo que el machismo o el racismo son síntomas de sociedades poco cultas y escasamente desarrolladas, las posturas extremas religiosas también hay que catalogarlas de la misma forma.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Ahora la cuestión estriba en definir que es eso de religiosidad extrema.

J.González dijo...

Detrás del velo de muchos y muchas existe más que devoción religiosa y es entonces cuando llegamos al "EXTREMO" de encontrarnos fanatismo antisocial...

Carmen Vargas dijo...

Bueno Salus, otra vez pasó. El comentario anterior lo escribo yo y creo que se registra con el blog de Joaquín. Lo siento una vez más.

Carmen Vargas