headerphoto

El Bicentenario de la batalla de Casas Viejas. 3 de Marzo. 4

Dice la Gaceta de la Regencia del 5 de Marzo de 1811: “En las alturas frente á Casas Viejas y á la izquierda del Barbate, permaneció el ejército combinado hasta la mañana del 3, en cuyo tiempo, desistiendo el general en jefe de proseguir por el mismo camino de antes, emprendió la marcha por Veger, orillas de la mar” De nuevo debemos matizar las informaciones patrióticas de la Gaceta. Es cierto que ante la fortaleza que presentaba Medina Sidonia De Lapeña decibe renunciar a su conquista y atacar directamente las posiciones francesas de Chiclana. Esa sería la causa inmediata de la batalla de la Barrosa, 2 días después. Para el soldado Robert Blakeney esa decisión fue errónea criticándola con dureza: “Poco tiempo después nos sorprendió a todos al ver a todo el ejército de retirarse, no divisábamos ningún enemigo que explicara el movimiento. Parece que mientras que La Peña se trasladaba a Medina se le informó por parte de algunos soldados españoles itinerantes a quien encontró que Medina había sido reforzada últimamente.  A esta información sola hizo el movimiento de retirada, que costó la vida de muchos españoles y podría haber sido fatal para la causa española.  A partir de entonces La Peña fue la desconfianza de todos los soldados británicos, y el hecho de Graham siguiera acompañándolo debe ser admirado”.  Aquellos primeros días de marzo fueron, según las crónicas, tremendamente lluviosos por lo que la Laguna de la Janda se encontraba con bastante agua. Así narra el soldado Blakeney su marcha hacia Vejer por la Laguna de la Janda. “ En la mañana del día 3, tomando una dirección casi opuesta a la de Medina, el ejército se dirigió hacia Vejer.  Este día de marcha fue excesivamente duro.  Un camino, por el que debimos pasar, fue construido sobre el borde de la laguna, y las fuertes lluvias habían hinchado tanto las aguas que ni un vestigio del camino fue perceptible.  Nuestros guías eran guerrilleros, pero imperfectamente familiarizados con el lugar, y así muchos de nuestros hombres en el intento de pasar cayeron en las profundidades de la laguna.  Incluso a lo largo del camino, cuando se descubrió,  teníamos medio cuerpo sumergido en agua. El general británico con su personal estaba en el agua para guiar y animar a los soldados durante su movimiento acuático.  Después de pasar este obstáculo, que ocupó mucho tiempo, nos empujamos a Vejer de la Frontera, de donde desalojamos al enemigo puesto allá.  La ciudad está construida sobre una alta colina cónica y  mira hacia abajo en la famosa bahía de Trafalgar, allí nos venían recuerdos orgullosos  con pensamientos del inmortal Nelson”.  
La vista sobre La Morita y el camino desde la posicion de los aliados.

0 comentarios: