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Los encarcelados de los Sucesos. Y 2

(Viene de la entrada del día 13) Juan Leal Guerra, Antonio Lino Reyes (que luego moriría en Mauthausen),  José Luna Martínez , Antonia Márquez (acusada de facilitar un arma a un participante de los Sucesos, junto con María Silva las dos únicas mujeres encarceladas), Balbino Montiano Gómez, Ricardo Moreno Cabezas (hermano de José y Manuel ambos juzgados en junio), José Moreno Estudillo (como otros le sorprendió la guerra en zona nacional y se pasó a zona republicana, por lo que después ingresó en prisión), José Moreno Sánchez,  Manuel Montiano Cozar (el que lleva la tienda de los Pérez, cuartel oficioso de los de Asalto), Balbino Montiano Cruz (otro carnavalero de pro), Jose, Francisco y Pedro Moya Paredes (el último fue el que más años estuvo en la cárcel por motivos políticos, posteriormente también emigró a Torrent), Francisco Olivencia Domínguez (también estuvo en la cárcel por su participación en la guerra civil, luego estuvo en el destacamento del Carrizuelo, como asistente de la Guardia Civil luchando contra los maquis), Alfonso Ossorio Sánchez (el que trajo la famosa carta de Medina), Juan Pérez Clavijo, Juan Pérez Fernández, Francisco Pérez Franco (hermano de José que murió en prisión en la guerra civil), Diego Pérez Pérez,  Francisco Pérez Rozano, Diego Prieto Moncada , Francisco Quijada Pino (hermano de Manuel),  José Quijada Torres,  Antonio Rocha Cañestro, José Rodríguez Calvente,  Manuel Rodríguez Rico,
Pedro Moya Paredes
José Julián Rodríguez, Diego Romero Martínez, Diego Ruiz Ruiz (encarcelado en la guerra civil por dar comida a un huido),  Juan Sánchez Cornejo, Juan Sánchez Fernández, Francisco Sánchez García (como muchos otros de esta lista, al estallar la guerra civil huyo por la Sauceda, luego vuelve en marzo del 37, tras la caída de Málaga),  Juan Sánchez López, Antonio Sánchez Toro (también hizo la guerra en zona republicana, como la mayoría de esta lista), María Silva Cruz (asesinada en agosto del 36 en Paterna), Francisco Suárez Torres, Cristóbal y Juan Torres Pacheco (el primero fue encarcelado por encontrarle una pistola en su bar cuando fue asaltado por los de asalto), Manuel Torres Sánchez, Manuel y Francisco Vargas Casas (otro junto a Pedro Moya Paredes que va a sufrir en sus carnes la represión franquista, estando en prisión hasta 1954, no lo dejaron volver a Casas Viejas y se fue a Villafranco, Sevilla.), Emilio Vargas Castelar (dice la leyenda que se salvó en los Sucesos gracias a que se hizo el muerto), Francisco Vidal Cruz…
Balbino Montiano
Francisco Vargas Casas
Entre paréntesis he ido escribiendo algunos de los acontecimientos posteriores para reseñar algunas características comunes a todos estos campesinos. Fueron muchos de esta lista los que luego entran a formar parte de las comunidades de campesinos como Malcocinado o Torrecillas, los que participaron en la guerra civil en la zona republicana y cuando terminó volvieron a la cárcel perdiendo algunos la vida en ella, o los que durante el postfranquismo sufrieron la represión típica de esa época, algunos incluso con la cárcel, los que tuvieron que emigrar, fundamentalmente a Torrent, pero también a otros sitios. Además abundan los carnavaleros que tuvieron que silenciar sus ideas y cantos. No todos son campesinos, dos dueños de bares, un zapatero…, pero la proporción es tan alta, que los otros son las excepciones que confirman la regla. Donde hay unanimidad es el silencio y el tabú que sufrió esta represión concreta, como la general. Básicamente por ser contrarios a un sistema que no los dejaba vivir dignamente y  estar predispuestos a llevar a cabo acciones que les permitiera mejorar sus condiciones de vida, aunque fueran consideradas como delitos sociales.Como dice Anónimo en Los Anarquistas de Casas Viejas de J. Mintz: “Mi generación heredó la miseria del pasado y quisimos cambiarlo. Somos la más martirizada de las generaciones”.

1 comentarios:

Anónimo dijo...

Con respecto a la entrada de hoy sobre los presos tengo que decir que eso siempre fue un tabú. Cuando yo tenía más de treinta años me enteré que mi tío Paco Pipa, que es Francisco Vidal Cruz había intervenido en la historia de los Sucesos de Casas Viejas. Tuve conocimiento del hecho en Alemania, en el año 1972. A Francisco Quijada Pino, vecino mío de toda la vida, cuando venía Franco a las Lomas, lo sacaban de su casa, llevándoselo al cuartel y hasta que no terminaba sus cacería debía permanecer allí. Pero seguía el tabú, nadie sabía nada de nada, como si en Casas Viejas nadie tuviera lengua ("tabú, tabú y tabú"). J.M. Gutiérrez Vidal