headerphoto

La Guerra Civil en Benalup de Sidionia. Introducción. El problema agrario como desencadenante

Vista desde la perspectiva actual y sin maniqueísmo la única forma de entender la Guerra Civil en Casas Viejas es situarla dentro de su contexto histórico. Casas Viejas surge al hilo de la desamortización y se consolida como pueblo en la Restauración. Tras un primer intento fallido del regeneracionismo militar en la persona de Miguel Primo de Rivera de solucionar los problemas de España por la vía castrense, surgió el regeneracionismo republicano y obrero de la Segunda República. En Casas Viejas había muchos problemas, pero el más acuciante era el mismo que le había dado origen al pueblo; el problema agrario. Las circunstancias en las que se intenta aplicar en esta tierra la legislación republicana, claramente favorable a los jornaleros, no son las más propicias, sino que por el contrario surge la radicalización en las posturas. En este contexto, el sindicalismo de base anarquista se impone sobre el ugetista. La lucha entre ugetistas, cenetistas y propietarios va a ser cara de perro. Como veremos, pierden los dos primeros, ganan los terceros.
Desde siempre a los poderes políticos y sociales no les había gustado los planteamientos anarquistas que basados en la libertad terminan en la igualdad. Como dice Mintz en Los anarquistas de Casas Viejas “los destacados eran vigilados y atacados. Les era difícil trabajar y eran los primeros en ser encarcelados en épocas de conflicto laboral.
Pepe Pareja: Estas cosas iban según el ambiente reinante. El clero y los propietarios te conocían y te señalaban si empleabas expresiones como “salud” en vez de “adios”. “Ese.” “Ese” significaba: “Tenemos que eliminarlo”. En los sucesos se llevó a cabo esa máxima, en la Guerra Civil también, por eso huyeron en masa y por eso cuando volvieron los metieron en la cárcel. Pero la Guerra Civil no sólo fue aprovechada para ajustar cuentas pendientes con los anarquistas, también con los socialistas, que de alguna manera se habían impuesto en la zona tras los Sucesos y que plasmaron esa hegemonía con la consolidación de Comunidades de Campesinos. En el 33 los perdedores serán los anarquistas, en el 36 radicales, socialistas y anarquistas; todos los demócratas. Es decir, si los Sucesos representan el fracaso del intento protagonizado por el sindicalismo más radical de oponerse a la consolidación de una propiedad privada que creaba tantas injusticias y miseria, la Guerra Civil en Casas Viejas representan el fracaso de ese intento y el de los socialistas, más moderados, que a través de la legislación republicana intentaban la modernización del campo español, sin dejar a un lado a los jornaleros, los más desfavorecidos. En el 33 los socialistas y los anarquistas estuvieron enfrentados en bandos diferentes, en el 36 van a estar en el mismo frente, en el de los derrotados.
El informe de José Suárez Orellana a las autoridades judiciales sobre los Sucesos termina de esta forma: “Es una catástrofe que pudo ser evitada, y cuyo rescoldo sigue encendido de no castigarse a los verdaderos culpable. De lo contrario o retoña el anarquismo o la desunión de los obreros hará el triunfo de la reacción que es formidable en este pueblo”. Como tendremos ocasión de comprobar en las próximas entradas sobre esta serie triunfó la reacción.

0 comentarios: