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La cruz de los caídos


“El recuerdo de todos los muertos por Dios y por España en esta Santa Cruzada que sostiene nuestra Patria se halla simbolizado en la CRUZ DE LOS CAÍDOS. El más elemental sentimiento de patriotismo impone por tanto a todos los buenos Españoles el mayor respeto ante esta CRUZ que representa el sacrificio de tantos héroes,  de tantos mártires.-
Pero esta Jefatura Provincial ha podido observar que en muchos casos casi siempre por descuido por ignorancia de los más elementales deberes de patriotismo y buena educación son muchos los que pasan indiferentes ante la CRUZ DE LOS CAIDOS sin rendirle el obligado homenaje de un saludo.-
Para evitar que esto suceda envió con esta fecha instrucciones al Delegado Local de Propaganda, al que ordeno al mismo tiempo que de acuerdo con su digna Autoridad provea lo necesario para el embellecimiento del lugar donde la CRUZ DE LOS CAÍDOS está instalada, dentro de las normas de severidad y buen gusto que el carácter de este símbolo exige.-
Esta Jefatura vería con agrado que por el Ayuntamiento de su digna Presidencia, se dispusiese la colocación a ambos lados de la CRUZ a una distancia conveniente y perfectamente visible para el público, de un cartel de madera con la siguiente inscripción, la cual tendrá carácter general en toda la Provincia.
“LA CRUZ DE LOS CAÍDOS SIMBOLIZA EL HEROISMO DE LOS QUE MURIERON POR DIOS Y POR LA PATRIA. AL PASAR ANTE ELLA SALUDALA CON RESPETO Y ELEVA A DIOS UNA ORACIÓN POR SUS ALMAS.”
Por Dios, España y su Revolución Nacional Sindicalista
Cádiz 7 Septiembre de 1938. III Año Triunfal
El Delegado Provincial del Servicio. Servicio Nacional de Propaganda. Sello de la F.E.T y de la JONS”.
Este año se celebra el 75 aniversario de la Guerra Civil y soy de los que pienso que es una fecha adecuada para recuperar dignidades. Tengo preparadas muchas entradas sobre la Guerra Civil en Casas Viejas, pero antes quiero hacer una reflexión más personal. La presente carta llegó al Ayuntamiento de Medina y de este a la pedanía de Casas Viejas. Cuanto más releo la carta, más me percato que está ligada a mi historia. Y hoy me vais a perdonar  el puntito personal, pero ya me reprimo bastante y eso no es bueno. Esta carta me trae recuerdos de tres etapas de mi vida. La primera cuando era un niño, jugando en la plaza de la iglesia de mi pueblo, donde había una cruz grande y una inscripción por los caídos de España, no era la misma placa que dice en este escrito, pero en el fondo y en la forma  tenía el mismo espíritu. Recuerdo contemplarla y leerla, siempre me ha gustado la historia. Yo la veía como algo que siempre habría estado allí, como la Iglesia o el castillo de los árabes. Pero yo sabía, y no sé porque, que dentro de esos caídos no estaba mi abuelo Salustiano Gutiérrez Rojo. Sacado de su casa (a cien metros de la iglesia y asesinado en una cuneta pérdida en agosto del 36). El segundo momento que me recuerda esta carta es la juventud, los tiempos del instituto y de la facultad. Si en esos momentos hubiera leído esta carta, seguro que intento rajarla, digo que me van a salir ronchas y lanzó los mayores improperios posibles. El tercer momento es ahora, soy profesor de historia, me gusta mi trabajo, me apasiona la historia de este pueblo y me encanta el tema de la memoria histórica. La carta la veo y la entiendo en el 38. Y no me salen ronchas cuando la releo, y la pongo en mi blog. Lo  mismo que yo y muchos como yo, leemos esto y otras cosas de la falange y la entendemos como fruto de nuestra historia, y lo analizamos y no nos rajamos las vestidura porque Franco y su gente fueran los primeros que  elevaran la memoria histórica de los suyos a cotas tan altas. Me gusta mi posición actual, más que el limbo de la infancia o el fanatismo de la juventud. También me gustaría que esa gente que considera que todo esto de la memoria histórica en la actualidad está  relacionado con la revancha, la represalia, la vendetta, la venganza o el desquite, se replanteara sus posiciones y lo viera más como una cuestión de dignidad, honra, autoestima, amor propio y decencia. Cuando las dos partes tendamos a  ese camino, parafraseando a Joaquín Costa, podremos encerrar con cien llaves el sepulcro del Cid y dedicarnos a la despensa y a la escuela. O como decía aquel (Blas de Otero) que pedía la paz y la  palabra; “En el nombre de España; paz”.

1 comentarios:

Javier Barberan Bancalero dijo...

TRISTEZA.
Sólo leer la noticia de la posible tala de la Palmera de Utrera me produce tristeza e indignación.
Recuerdo los años de mi niñez cuando vivia en la C/ Revuelta cuando acompañaba a mi padre José Barberan Utrera al huerto que tenia junto a la citada palmera. Me viene a la memoria con que cariño y amor cultivaba sus ajos(confeccionaba unas ristras que eran puro arte), patatas, lechugas,.... y el respeto que le tenia a esa palmera cuando al abrir el portillo nos la encontrabamos delante.Ya en los años sesenta tenia una altura impresionante y siempre me hacia las mismas preguntas ¿cuanto creceria más? ¿cuanto sería capaz de aguantar los vientos de levante? y sobre todo ¿cuanto seria capaz de aguantar a la mano del hombre?
No se si desde este foro se puede hacer algo para evitar tal barbaridad, pero si se que pueden contar conmigo para ello.
Saludos de un casaviejeño.