headerphoto

Fina estampa

Francisco Vela López va a ser el patriarca de los Vela, los cuales en la segunda mitad del siglo XIX va ir comprando tierras al hilo del proceso desamortizador. Él y sus hijos van a tener la vivienda principal en Medina, pero en “la aldea” van a construir una especie de casas de campo o “cortijos”. El solar que va desde la derecha de la actual calle San Francisco hasta la derecha de la calle San Elías y que por el sur llegan hasta la calle Clavel era de Francisco Vela López. La parcela  de  la derecha se la regaló a su hija Nicolasa y la de la izquierda a su hijo Antonio Vela Pérez-Blanco, que luego pasaría a la hija de este, Nicolasa Vela Morales. En la parcela por encima de la de su hijo Antonio y que daba directamente a la Alameda estableció una especie de oficina que era utilizada cuando tenía que despachar en “la aldea”. Alguna habitación la utilizará como cárcel o deposito municipal, ya que siendo él alcalde pedáneo no había equipamiento de este tipo en el pueblo. Se ve en un acta del 14-12-1877 cuando comunica al Ayuntamiento de Medina que como no recibe remuneración alguna por albergar a los presos : “careciendo absolutamente de medios para admitir en su casa y custodia los detenidos que le entrega la guardia civil... está decidido a no consentirlos más en dicha su casa...”. Posiblemente la situación se solucionaría y veinte años más tarde aparece en acta capitular de 18-2-1897 como el Ayuntamiento de Medina alquila una habitación de esa casa a su yerno Francisco García Vela para que siga funcionando como cárcel local.: “Se acordó arrendar para depósito municipal una habitación propia de Don Francisco García Vela situada en la plaza de la Iglesia que reúne las condiciones necesarias mediante el precio de diez pesetas mensuales”. En un acta capitular del 8-12-1902 leemos:”Arrendada a Don Francisco García Vela una habitación en la Plaza de la Iglesia de la Aldea de Casas Viejas con depósito municipal de dependencias necesarias, y de que se carecía en la citada Aldea” Tres años más tarde el 2-1-1905 leemos que “se libren las ciento veinte pesetas a favor del propietario Don Francisco García Vela en concepto de

arrendamiento de la casa que ocupa el depósito municipal”.

El 22-12-1915 sigue el Ayuntamiento pagando la misma cantidad por estos depósitos municipales o cárceles pero al yerno de Francisco García Vela, al médico José Espina Calatriú. Es decir desde 1877 a 1931 la cárcel estuvo en lo que hoy se conoce como la casa del Veterinario y el ayuntamiento paga las 120 pesetas anuales (no hubo subida por el IPC) primero a Francisco Vela López, luego a Francisco García Vela y por último a José Espina Calatriu, pasando estas habitaciones por herencia de padres a hijas. En 1929 el Ayuntamiento de Medina compra unos solares en la futura plaza del Pijo y abandona estas oficinas. Entonces, el matrimonio Espina García comienza a construirse una casa en esos solares, pero poco tiempo después le detienen la construcción alegando falta de permisos. Estamos en la época de la Segunda República. Ese estado es el que presenta la fotografía. Desde los muros a medio construir es desde donde disparan algunos campesinos al cuartel la madrugada del 11 de enero del 33. A principios del Franquismo la familia Espina termina de construir la casa, trasladándose a ella desde la cercana de la calle San Francisco pues su centralidad en la plaza les daba más seguridad ante los secuestros de los maquis. Posteriormente, cuando se hizo la partición familiar de los bienes, la propiedad pasó a manos de Pilar Espina y Pelayo Jiménez, vendiéndola posteriormente al veterinario Don José Romero Bohollo, que fue alcalde pedáneo diez años desde el 3-7-69 hasta 1979. En la actualidad se encuentra en venta. Sigo pensando, como otros muchos, que por ubicación y por historia es el lugar ideal para un equipamiento cultural tipo casa de la memoria o museo Jerome Mintz.

1 comentarios:

Anónimo dijo...

Le enviamos enlace con nuestro blog:http://estoquees.blogia.com/ por si es de su interés. Agradecemos su preocupación por los temás benalupenses y le conminamos a continuar en ellos. Somos un grupo de jovenes libertarios benalupenses preocupados por el futuro de nuestro pueblo.!Viva Casas Viejas!