headerphoto

Balada triste de trompeta


Ya hay dos blogs de cine en el pueblo el Antonio Moreno Junior y el de Soffaning, pero cuando veo una película que me gusta me apetece dejar mis sensaciones en mi blog y sobre todo si está tan relacionada con la historia de España y de Casas Viejas como esta. Ayer estuve viendo Balada triste de trompeta y me llamó la atención varias características. En primer lugar esta forma burlesca y estrámbotica de contar cosas tan serias como la vida misma. La segunda esa sensación de que nuestro pasado marca el presente y como no se puede entender este sin comprender el primero. Es la triste historia de España de la que siempre hemos hablado. Esta película se basa en la revisión de la historia de España y por tanto es totalmente aplicable a la historia de Casas Viejas.  El presente se plantea en función del pasado y entre todas las consecuencias del primero hay que tener en cuenta las de orden psicológico. Este tipo de secuelas no se pueden cuantificar, pero son tan importantes como los daños físicos. Las consecuencias psicológicas de la represión han sido las que más han perdurado en el tiempo, de hecho aún persisten porque han sido las más profundas. El control social fue continuo y constante. Aunque sus consecuencias en la formas de vivir posteriormente no son tangibles, sí debemos ser consciente de que están presentes. "Olvidar es imposible, por decreto, aún más; y el silencio tiene efectos perversos para la salud…Silenciar el dolor supone reproducirlo" son algunas de las conclusiones de un estudio realizado por la “Fundació Congrés Català de Salut Mental” sobre las consecuencias de la Guerra Civil en las generaciones posteriores...Hay una escena en Balada triste de trompeta en que un personaje le cuestiona a otro: "no somos nosotros, es este país que no tiene remedio". Yo me dije que esa era la frase de la película. Y aunque en muchos lugares de España y en especial en Casas Viejas se quiera vivir como si tuvieramos Alzheimer, como si no hubiera pasado, como si la historia no existiera,  esta está tan presente que nos marca cada uno de los pasos que damos. Terminó reflejando una crítica que he leído sobre la película: "Es una comedia negra sobre payasos enloquecidos y herencias de la posguerra, un filme descarnado y crudo, bárbaro, que hace de la desmesura su razón de ser. Montado en bruto, con saltos de raccord narrativo deliberados, histriónico e inquietante a partes iguales, funde además con excelente criterio los elementos de la ficción con aspectos tan reconocibles de la reciente historia española como las cacerías de Franco, la construcción de El Valle de los Caídos, el atentado a Carrero Blanco y el éxito de Raphael". Merece la pena verla, aunque sólo sea para que recapacitemos sobre ese determinsimo histórico.

0 comentarios: