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La exposición Tierra y Libertad y otras cosas

Como comenté en otro pots hoy iba a visitar la exposición Tierra y Libertad, en Zaragoza, en conmemoración de los cien años de la CNT,que la ha coordina Julian Casanovas, aquel que dio la conferencia en B/CV el año pasado. Acabo de llegar al hotel de Madrid y las sensaciones son agridulces. Básicamente eran tres las motivaciones que me han hecho aprovechar este puente para ir a verla. He participado en el montaje de varias exposiciones con carácter histórico, aunque con pretensiones más humildes. Tenía curiosidad por los aspectos técnicos del montaje. Y desde la entrada me quedé grátamente impresionado. Monumentales carteles, atractivos audiovisuales, interesantes documentos originales, logrado ambiente y grandiosas escenificaciones, sobre todo la referida a una redacción anarquista y la dedicada al terrorismo, de la que luego hablaré. También tenía interés por el contenido. El anarquismo como movimiento histórico siempre me ha atraído, últimamente más. Ahí había un recorrido por sus etapas, sus características, sus protagonistas... A ver como os digo, muy bien, pero...Me resultaba un poco frío, se percebía que había un intento casi obsesivo por la neutralidad, "huyendo de tópicos y de la militancia", era como el que lleva algunos días sin fumar y se dice constantemente que bien, que no me acuerdo del tabaco. La exposición me recordó  a esas perfectas películas americanas que no se les puede poner ninguna queja de carácter técnico o esa comida que utiliza las mejores materias primas y los últimas técnicas culinarias, pero le falta el sabor que da la comida hecha con cariño. La tercera motivación que me había influido en mi decisión de visitar la motivación era el tratamiento que se hacia de los Sucesos. Fue lo más decepcionante, pero eso será tema de otro día. Terminada la visita, tocaba la época de valoraciones y la verdad es que me había gustado la cantidad y calidad de información, también que se tratara de historiar un movimiento como el anarquismo que tanta gente había intentado antes en convertirlo en leyenda blanca o negra, pero... Las colas y el tiempo que tuve que perder para comprar el libro, el cd y el folleto, además de gastarme treinta euros en ellos, me aumentó el sabor agridulce que me había dejado la exposición sobre los cien años de anarquismo. Además lo de colocar el terrorismo como la escenificación más central e importante de la exposición me seguia chirriando. En fin, otro día os sigo contando. Luego, cuando volvíamos a Madrid, nos decidimos por ir a comer a Pamplona, concretamente a Tejonar, un restaurante llamado Irurena, el cual uno de sus socios renace de Casas Viejas y su mujer de los Badalejos. Aquellos de que en el sur se frie, en el centro se asa y en el norte se guisa se ha convertido en una frase con cierto sentido. La verdad es que es una de las veces que mejor he comido en mi vida, y no lo pongo de forma absoluta porque el médico aleman ese ya está haciendo de las suyas conmigo. Si algun lector le pilla relativamente cerca Zaragoza y Pamplona le aconsejo vivamente las dos experiencias que yo he vivido este 31 de Octubre. Por la noche fuimos a la Puerta del Sol a ninguno de los dos Salus nos ha gustado eso del Halowen americanizado. ¡Què feo! No me da opción ni a dudar siquiera.

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