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Sociedad tradicional versus sociedad moderna. 1

De entrada el título está mal planteado, pero responde a los estereotipos existentes, que a veces se suceden sin solución de continuidad. Es muy común hablar con prestancia de lo mal que se vivía antes, de la miseria, las carencias y las injusticias. Estaremos de acuerdo que no todo era escasez, tristeza e injusticias, lo mismo que ahora no es todo abundancia, alegría y equidad. También es muy común despreciar la sociedad actual por superficial, consumista y carente de valores y alabar la sociedad antigua por honrada, espiritual y sana, todo ello adornado con un barniz de aquello de que "la nostalgia ya no es como era antes". “Antiguamente no hacía falta cerrar las puertas de las casas”, “no comíamos las porquerías con tanta química que se comen ahora” o “la gente tenía una principios y unos valores claros, verdaderos o falsos, pero los tenía”. Yo creo que voy a empezar estableciendo los que a mí me parece que son los grandes logros de la sociedad actual. En primer lugar, la eliminación del hambre para grandes grupos de la población, habiendo cambiado las excepcionales bolsas de riqueza de antaño, por las excepcionales bolsas de pobreza de ahora. La irrupción de la mujer en el ámbito público con los mismos derechos y deberes (casi) que los hombres. El acceso a una sociedad de servicios para la mayoría. La llegada de un sistema democrático que como decía Chuchill y hasta que no se demuestre lo contrario es el peor sistema de gobierno, exceptuando todos los demas. Y el acercamiento a unos grados de secularización casi aceptables. Admitiendo todos los matices del mundo y la necesidad imperiosa de la crítica al sistema para hacerlo más justo, más libre y más humano. Ya que este tiene querencia a la injusticia, a la desigualdad, a los poderosos, al consumismo desaforado, al contro de unos pocos sobre unos muchos y a la destrucción de nuestro medio natural y cultural.



Una de las características de la sociedad actual es el alejamiento del campo no sólo en el mundo urbano, sino también en el mundo rural. Cuando se viaja por el interior del vecino Marruecos todavía se ve la alegría del campo poblado, los niños, mayores y viejos en él. El nuestro está despoblado. He encontrado un fragmento del novelista Francisco García Pavón de 1982 que me ha gustado bastante: “Desde que se acabaron los carros y las mulas, desde que labriegan las máquinas, aquellas llanuras se han quedado solas… Leguas y leguas sin arado, mulas, carro, perro ni ovejas. Campos sin solar ni población. Solar del sol y de la luna. La gañanía ya duerme en el pueblo. No hay asnos camineros, ni carros con el carrero dormido. Los segadores, no liberados por la justicia social sino por la máquina, acabaron gracias a Dios…Te ganarás el pan con el sudor del segador. Ya no hay de eso. Encadenan muchos días con muchas noches sin verse sombra de hombre en los barbechos. Ya no se ven caporales con los calzones bajado entre las cardenchas. Las visitas al campo son ahora como las de los médicos: rápidas y caras. Entre un amanecer y un mediodía una cosechadora pela a cero a docenas de fanegas de mies rubia… Los campos desolados, solos. Llegan quitándoles el punto y a la sombra, que salen peces… Aquella alegría de los campos antiguos con tanto ir y venir, con tanta voz y tan piel de tierra, pasó a la historia de los cancioneros. Otra vez los surcos y el cielo mano a mano. De vez en cuando un tractor solitario entre la tierra. El tractorista escucha un transistor y en vez de seguidillas aprende canciones del Festival de Eurovisión…”
Las fotos de Mintz

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