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Hijas y nietas de Seisdedos. De Antonio Ramos Espejo. Juan Pérez Silva. 2

"Nos sentimos orgullosos de llevar los seis dedos. Yo me he operado los de las manos. Pero los llevo en los pies. Mis hijas también los tienen operados. Cuando nació mi úlima niña, vino la enfermera a decirme algo y yo la corté para preguntarle: ¿Tiene los seisdedos? Y me dijo que sí: Y me sentí satisfecho. Lo llevamos con mucho orgullo. Fíjate si nosotros llevamos a honra lo de Seisdedos que durante mucho tiempo he intentado tener un árbol con seis ramas en el patio, con los seis dedos. Hasta que lo he conseguido. Si los vascos tienen con orgullo su árbol de Guernica, mi árbol es de Seisdedos". Recuerdo esas primeras palabras de Juan Pérez Silva, hijo de María Silva y del periodista Miguel Pérez Cordón. Juan mantiene vivo su árbol simbólico, la seña más preciosa de su identidad. (también Blas Infante plantó en su casa de Coria del Río un tocón quemado, que encontró junto a la choza de Seisdedos pocos días después de la tragedia.)
  • Yo he sufrido de pequeño un gran complejo de inferioridad. Cuando jugaba con los niños me miraban como si fuera de una familia de delincuentes. Era como me miraban... Pero yo no he perdido mi tiempo. Y he ido en silencio cogiendo datos, atando cabos. He leído mucho y pensado, hasta tener mis propias conclusiones. Hasta que me he convencido de que no es un delito que una persona opine. Mi padre y mi madre amaban la libertad; eran enemigos de la injusticia. Mi padre fue un hombre que jamás pisó un bar. ...
Sin embargo, para Juan, la historia no ha terminado. Vive para seguir reconstruyendo los pasos perdidos de las injusticias que le han marcado.
  • La muerte de mi madre fue la más trágica. No es verdad tanta historieta como se ha escrito. A mi madre la mataron el 23 de agosto de 1936 en la Laguna de la Janda y está enterrada en Jerez de la Frontera. Primero habían ido a buscar a mi padre a nuestra casa de Paterna. Pero mi padre se escapó por el tejado. A mi madre se la llevaron a Medina. A mí me llevó con ella. Estuvo un tiempo detenida. Volvio a Paterna. La volvieron a detener y le hicieron un consejo de guerra. Fue entonces cuando me entregó a la hermana de mi padre, Francisca, que es la que me ha criado, como si fuera mi madre... Mi padre llegó a capitán del Ejército republicano. Murió en un atentado que le hicieron el 29 de abril en Cartagena.
De María Silva, llamada la Libertaria por la leyenda, quedó su hijo para no olvidar y honrar la memoria de sus padres. Sobre Juan ha caído todo el peso de la historia. Muchos años después de aquel primer encuentro, y aún más, en estos últimos años en los que parecía que iba a recibir todo el apoyo oficial necesario, a través de la Ley de la Memoria Histórica, para encontrar a su madre ...
En cuanto a su padre, Miguel Pérez Cordón, el primer periodista que escribe en la prensa sobre los sucesos de Casas Viejas, hay más datos sobre su muerte, a través de las investigaciones de José Luis Ggutiérrez Molina, que centra su obra Casas Viejas. Del crimen a la esperanza (2008), en las figuras de los padres de Juan: Miguel y María. Pérez Cordón tras ser asesinado en Cartagena, fue enterrado en una fosa común de uno de los cementerios de esta ciudad murciana, donde permaneció hasta mediados de los años 50 del siglo XX, cuando sus restos fueron arrojados ya al osario general. Juan, según el historiador, sí ha sabido dónde ha estado su padre. Sin embargo, en el Registro Civil de Cartagena no se ha llegado a inscribir su muerte. En el caso de su madre, María Silva, no ha sido así. Es la pena con la que vive su hijo, y la rabia de verse impotente ante los obstáculos que encuentra para hallar los restos de su madre".
Fotografía Juan Pérez Silva de Antonio Ramos Espejo

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