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Diego Ruiz González, "El Engomao". Por Miguel García Ruiz.

Mi abuelo procede de Medina donde eran varios hermanos, allí fue donde empezó a dedicarse al oficio de arriero. Su naturaleza emprendedora le llevo, con 17 años a dejar el paraguas paterno y desplazarse a Benalup, donde empezó a trabajar como arriero en la cuadrilla de Chanito”Suspiron”. Tras un tiempo trabajando, decidió independizarse y empezó a tratar con los señoritos directamente los trabajos y así emprender su camino por su cuenta. Creo una cuadrilla de arrieros compuesta por sus hermanos Curro, Antonio, José Maria y varios hombres más. La época era complicada y en casa de Diego “el engomao” siempre había mucha gente, tanto mujeres como hombres, ya que el sistema de contratación era a pensión completa, es decir, que en el sueldo de la época, entraba la comida que era más valiosa si cabe que el propio dinero. Prestó servicio militar en la Yeguada de la Yeguada, valga la redundancia, y en ese tiempo conoció a la que sería mi abuela Inés Martínez Moreno. Juntos seguirían con la empresa que inició tiempo atrás. Tienen nueve hijos y como ocurría antaño, desde pequeño empezaron a trabajar. Los hombres de arrieros y comerciantes y las mujeres en la casa.




A lo largo de los años se diversifico y creo varios negocios. Con el carbón que compraba, lo transportaba y lo repartía por los pueblos vecinos, Barbate, Chipiona, Medina, Cádiz, etc…. En algunos pueblos tenía compradores y en otros como Barbate llego a tener hasta tres despachos de carbón. De cada pueblo, volvía cargado de algún género para venderlo, por ejemplo de Cádiz traía materiales de construcción. Tenía calera propia para vender cal. Monto una panadería donde empleó a muchas mujeres amasadoras que junto con sus hijas trabajaban el pan. La tienda la abrió en la calle Tarifa, hasta que se hundieron las casas por una temporada de aguas que hubo. Después se traslado al Tajo donde hoy viven cuatros de sus nueve hijos y sus respectivas familias.Como anécdota cuenta mi tía Cristobalina(Nina), que en la panadería se bailaba el Chacarra el grupo de mujeres que allí trabajaban, entre otras Juana “La Pilona” y sus hijas Tolina, Teresa y Juana, Alfonsa Romero o Dolores” la de Joselete” y su hermana Teresa. La decadencia del carbón coincidió con una enfermedad que lo obligo a dejar el negocio.

Después sus hijos, que merecería capítulo aparte, cada uno cogió un rumbo diferente, sin relación alguna con las corchas y el carbón, hasta el punto que uno de ellos emigró, como muchos de la época, a Torrente para allí buscarse la vida.




En definitiva, si en Benalup hay que hablar del negocio del Carbón, es obligado hablar de esta saga familiar y en particular de Diego Ruiz González, que no solo trabajo toda su vida sino que dio trabajo y comida a muchas familias de Casas Viejas en aquellos tiempos difíciles donde todo el mundo lo pasaba mal.
Me han cantado una coplilla referida al carbón, parece que era del Pito en Los Celtas Cortos, pero seguro que los lectores de tu blog lo confirman o desmienten. Dice así:

A consecuencia del butano
el monte está "alicaio"
y a los pobres carboneros
me los trae "aburrios"

Ellos se van a la cepa
y se ponen a pensar
me encontré a mi primo Chano
y me dijo por igual

que el que inventó el butano
debería reventar

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