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Mostrando entradas de diciembre 14, 2008

"EL TROMPETOSO" O LA FUERZA DEL MOTE. y 4

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Me contaban los alumnos que el chico que regentaba el bar del instituto no se llamaba Mario, sino Jose, lo bautizaron Mario en honor a Mario Conde, podéis imaginar el porqué, desde entonces ni siquiera él responde a su nombre de pila.
Pero un claro ejemplo de la creatividad popular está en el mote “Chimenea” que así se llamaba por lo que fumaba. La fuerza del mote fue tal que el negocio que poseía junto con dos socios más perdió el nombre que lucía en el cartel “Fermosan” y la sabiduría popular lo sustituyó por “Chimono”, o sea, “Chimenea”, Nono, porque se llamaba un socio Antonio y Mota, apellido de uno de ellos.
Otros personajes muy célebres en el pueblo por su habilidad para rebautizar a la gente fueron los, popularmente conocidos, “Laritas”, quienes como barberos del pueblo pasaban buenos ratos buscando motes para sus vecinos, nadie del pueblo fue capaz deapodarlos convenientemente y todo quedó en un facilón “Laritas” porque su apellido era Lara.
Antes de marcharme de Benalup, pasé p…

La fidelidad a un señor

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En el feudalismo las relaciones entre los campesinos y los señores eran personales, el señor le daba un mansus o trozo de tierra al campesino y este a cambio le tiene que pagar un census o una parte, tenía que hacer trabajo gratuito en la reserva del señor o corveas o estaba sometido a una serie de banalidades entre las que destacaba el derecho de pernada, el pago por moler trigo en el molino del señor o por pasar por el puente o pisar las uvas en el lagar del señor, no podía ser en otro. Lo mismo que la justicia y las leyes eran aplicadas por el señor y el campesino no se podía sustraer a ellas. El campesino se relacionaba con el señor, no con el rey. Los reyes eran señores en sus territorios de realengo. Si el régimen señorial desapareció en el siglo XIX, estas relaciones personales han durado hasta hace poco por estas tierras. El otro día me contó una adorable mujer mayor que había nacido en los Arenalejos, que todo ese inmeso territorio era de José Vela Morales, más conocido por e…

"EL TROMPETOSO" O LA FUERZA DEL MOTE. 3

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Al rato, sentados tomando una cerveza en el Tato, nos dedicamos a mirar a la gente que pasaba por la calle y buscar un mote, de ese modo yo también entré en su juego. Estos alumnos, a los que recuerdo con mucho cariño, me contaron historias de Benalup en las que intervino gente tan curiosa como “Reputo” porque era muy feo; “El Calerito” porque era su profesión; “El Colmena”, por el nombre de su bar; “El Cándido” por su mujer, Cándida; “La Berenjena” porque comía todas las que podía; “El Guau” porque cuando contaba sus hazañas como cazador hacia hasta de perro; “La Berrenchina” porque se cabreaba fácilmente; “La chochopalante” porque así andaba; “El liebre” porque el abuelo tenía las orejas muy grandes; “El Cambemba” porque jugaba con una pelota que parecía un melón; “El Monerías” porque salió en una comparsa disfrazado de mono; “El Capita” porque su abuelo tuvo una capa y se la ponía mucho; “Los Gallinitos” porque se peleaban mucho; “Pinchahigos” porque pinchaba los higos con una cañ…

LA TRAGEDIA DE CASAS VIEJAS, 1933. QUINCE CRÓNICAS DE GUERRA, 1936 Eduardo de Guzmán

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Este libro ha sido editado en septiembre de 2007. Son quince crónicas de la guerra civil, dos apéndices y un reportaje dedicado a los Sucesos de Casas Viejas. Treinta y tres páginas de un total de 176 de las que consta el libro. Casas Viejas tiene muchotirón mediático y al igual que otras editoriales utilizan su nombre como reclamo para el escaso mercado bibliográfico. Este reportaje fue ya publicado, formando parte de su libro “La Segunda República fue así” en 1977 por la editorial Planeta. Es, por tanto, una visión distanciada y objetiva de los hechos realizada por este periodista anarquista que fue tras Pérez Cordón y con Ramón J. Sénder quienes se encargaron de que triunfara la versión verdadera. Nos parecería una buena idea la publicación de todos los artículos de Eduardo en “La Tierra”, pues constituirían una fuente fresca, real y apasionada de este periodista sobre estos Sucesos de Casas Viejas. Hay que tener en cuenta que De Guzmán fue el periodista que hizo un mayor y mejor …

3. La iglesia de Nuestra Señora del Socorro. La gran obra de la Monarquía. ¿Quién pago la obra? 3

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Si nos detenemos en la portada y miramos detalladamente la base de las columnas jónicas observaremos inscritos una serie de nombres. Esos nombres, igual que las tres lápidas existentes o la autoría de las imágenes donadas nos sitúan en un contexto determinado, nos dan pistas de la estructura social de la época. Igual que el resto de las iglesias españolas, pero en este caso a principios del siglo XX. De derecha a izquierda aparece Serafín Romeu nombrado conde de Barbate por Alfonso XIII y propietario de las almadrabas de ese pueblo, fue noble, monárquico, liberal, empresario y político. El siguiente nombre que aparece es Pedro Armero, se trata de otro conde, el de Bustillo. Pedro Armero Manjón llegó a ser alcalde de Sevilla. Luego aparecen los nombres de Rafael Bernal y Josefa Pardo que más tarde hablaremos de ellos. Cecilia Cuvillo fue una mujer perteneciente a la nobleza del Puerto de Santa María que también aportó dinero, así como Joaquín María Enrile y Méndez de Sotomayor. Los Enr…

José Luís Gutiérrez Molina en El Mundo

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Ayer domingo publicó el periódico El Mundo una entrevista a José Luís Gutiérrez Molina. Muy interesante toda, pero merece especial atención la parte que se refiere a los Sucesos de Casas Viejas. Ahora que se acerca el 76 aniversario de dichos Sucesos, el resumen que hace de ellos es sencillamente magnífico y ejemplificante. Por cierto, todavía no sabemos en que van a consistir los actos en conmemoración de dicho aniversario.

Los gazpacheros

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La cocina no ha sido un ámbito exclusivo de la mujer. Ni antes, ni ahora. Si es cierto que antes estábamos en una sociedad machista y ahora lo seguimos, aunque menos y con más disimulo. Todos tenemos amigos que tienen un don especial para los guisotes. Los conozco de dos tipos, aquellos que aprendieron a cocinar en el piso de Cádiz, mientras eran estudiantes y los que lo han hecho en el campo, mientras que eran jornaleros. En la sociedad premoderna llegaron a ser una profesión; se les llamaba los gazpacheros, y muchos cortijos tenían uno para hacerles de comer a los trabajadores. El nombre le venía porque ese era el guiso más habitual, pero también hacían refritos, garbanzos, almuerzos… Eran como los chicos que trabajan ahora en los bares de “fast food” comida rápida o comida basura, cuya única misión es preparar la comida a los trabajadores, pero salvando las distancias. Normalmente, los jornaleros no iban a casa a comer, ni a dormir, aunque estuvieran trabajando relativamente cerca …

Participación, participación, participación.

En la entrada de hoy aparece el mote de personas que trabajaban en el insti en el año 96. Pero no me acuerdo de algunos nombre y apellidos. Pago un cubata en lo del Chori a quien me los recuerde. Abtenerse implicados y familia por las partes no secas.

"EL TROMPETOSO" O LA FUERZA DEL MOTE. 2

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No hay mucho camino entre la gestoría y el banco, pero cuando pasé por la plaza del Pijo, debo reconocer que estaba aturdido ya que para mí una blanca doble era una ficha de dominó o, ¿qué sé yo, un vaso de leche quizás? Pero no, de nuevo me equivoqué. All´estaba “la blanca doble”. Esta fue mi conversación con este amable cajero.
- Buenas, ¿qué deseas?
- Nada, vengo del “Si lo sé vengo antes” y como tengo que pagar unos dineros al “Maravillas”, me ha dicho que venga a hablar con “la blanca doble”, perdón, con usted
- No pasa nada. Así me llaman, lo hacen con cariño.
Salí de allí con el dinero, tratando de recordar todos los nombres (Roper, Titi, Lobo, Aquetejundo, Maravillas…), pero la verdad no sé como se llaman. Supongo que tendrán nombres como cualquier otro, en fin, aquí estoy, intento no perderme entre colores, animales, pasteles y demás.Esa misma noche conocí en “El Bola” a unos chicos que dentro de poco estarían en 4º de ESO. Intenté acercarme a ellos porque quería saber más sobre …